Aseguradoras enfrentarán presión en rentabilidad, pero mantendrán solidez en 2026: Moody’s
Las aseguradoras en México se encaminan a un escenario de crecimiento económico moderado, solvencia sólida y menor incertidumbre regulatoria, aunque con presiones relevantes sobre la rentabilidad en este 2026, señala un reporte de Moody’s Local.
La calificadora anticipa que el desempeño del sector estará marcado por un mayor dinamismo en la emisión de primas —el monto que pagan personas y empresas por contratar un seguro— impulsado por la recuperación económica en el país.
Crecimiento económico impulsará al sector
Moody’s prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) de México crezca 1.2% al cierre de 2026, mientras que la inflación se ubicaría en 3.8%. Con esta proyección se anticipa un contexto macroeconómico favorable, lo que beneficiará el incremento en las primas emitidas en el sector asegurador.
Asimismo, subraya que el aumento en la actividad económica favorecerá la creación de empleo formal, lo que impulsará la contratación de seguros nuevos, particularmente en ramos de vida, ahorro y retiro.
Además, el crecimiento económico del país también generará un mayor dinamismo en los sectores de construcción e infraestructura, lo que fortalecería la demanda de seguros y fianzas.

Inflación contenida, con efectos mixtos
La expectativa de una inflación controlada tendría un impacto mixto en las aseguradoras. Por un lado, los portafolios de inversión indexados a la inflación podrían registrar mayores rendimientos.
Sin embargo, también se observará un incremento en los costos de siniestralidad, especialmente en seguros de autos, por el encarecimiento de refacciones, y en gastos médicos, debido al mayor costo del equipo especializado.
Para 2026, esperamos un costo medio de siniestralidad controlado, derivado de un contención de inflación y medidas activas de contención de gasto
aseguró Moody’s.
Cambios fiscales reducen incertidumbre
La calificadora detecta que uno de los principales factores de ajuste para el sector será la modificación al tratamiento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), derivada de la aprobación de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026.
A partir de este cambio, las aseguradoras ya no podrán acreditar el IVA de terceros en operaciones de reposición, reparación o resarcimiento de daños, y deberán entregar el impuesto a la hacienda pública desde 2025.
Si bien esta medida tendrá un impacto directo en los resultados financieros de las compañías, Moody’s subraya que “la resolución elimina la incertidumbre respecto a las acciones que debían implementar las aseguradoras ante este criterio fiscal”.
Finalmente, las aseguradoras enfrentarán ajustes que impactarán la rentabilidad, pero el sector llegará con bases sólidas a 2026 ante menor incertidumbre fiscal y una capacidad suficiente para cumplir con sus obligaciones hacia los asegurados.
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