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14 de marzo 2019 | 5:00 am

Los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras) reportaron en 2018 una ocupación promedio de más de 90%, particularmente los del segmento industrial comercial y retail. Aunque se consideran niveles sanos, los analistas del sector estiman que 2019 será mejor y que los precios repuntarán, puesto que se disipó la incertidumbre de la firma del T-MEC, aunque por otro lado comienza a rondar el fantasma de la desaceleración económica. 

“Esperamos que la tendencia positiva continúe en el primer trimestre del 2019, pues ya se observa una reactivación de inversiones en la zona fronteriza y en el Bajío” comentó Juan Ponce, analista en Actinver Casa de Bolsa.

El experto explicó que esto se debe a que ha pasado la incertidumbre por la firma del T-MEC, lo cual explica las firmas de contratos de arrendamiento a largo plazo. Fibra Monterrey, por ejemplo, anunció la compraventa del portafolio Filios con Whirpool, denominado en dólares a 10 años. 

Fibra Macquarie, por su parte, reportó en 2018 un un récord en contratos de arrendamiento por un total de 8.4 millones de pies cuadrados en propiedades industriales y 35.4 mil metros cuadrados en propiedades comerciales.

En términos de ocupación, se observan niveles sanos para las Fibras industriales. “Están en niveles de 94%, es un indicador muy sano” comentó Ponce.

Precios a la alza

En tanto, los precios por metro cuadrado tuvieron incrementos de un dígito medio al cierre del 2018. Fibra Monterrey tuvo un promedio de 4.3 a 4.5 dólares, mientras que los de Macquarie oscilaron los 4.61 y 4.79 dólares por metro cuadrado. 

Para el analista de Actinver, se espera una estabilización de precios para el 2019. “Habrá un mayor interés por invertir, aunque es probable es que se estabilice esa dinámica entre oferta y demanda. Habrá mayor desarrollo con mayor certidumbre, pero no vemos incrementos considerables de precios” .

En el caso de Fibra Monterrey, que mostró una ligera desaceleración en 2018, sus directivos dijeron estar conformes con el desempeño, pues “tener un precio promedio más bajo es una ventaja competitiva”.