¿Qué son los tiempos compartidos y cómo fueron usados en una red ligada al CJNG?
Los tiempos compartidos, también conocidos como multipropiedad o timeshares, son un modelo de hospedaje vacacional que permite a las personas adquirir el derecho de uso de una propiedad turística durante periodos específicos.
De acuerdo con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), en coordinación con autoridades de Estados Unidos, este esquema fue utilizado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para cometer fraudes contra ciudadanos extranjeros.
Tiempos compartidos: una forma de vacacionar
Para la Asociación Mexicana de Desarrolladores Turísticos (Amdetur), el tiempo compartido permite ser “propietario” de un inmueble turístico —como un condominio, hotel o villa— durante determinados periodos cada año, a cambio de un pago anticipado y, generalmente, cuotas de mantenimiento.
En términos simples, los usuarios no adquieren la propiedad total del inmueble, sino únicamente el derecho a utilizarlo en un intervalo previamente establecido y acordado con otros titulares del contrato.
El concepto básico consiste en dividir la unidad de hospedaje en 52 intervalos de uso para ser vendidos individualmente
explicó la Amdetur.
Para la industria, este tipo de contrato representa la adquisición anticipada de vacaciones por un tiempo determinado, y no una inversión inmobiliaria tradicional ni la compra plena de una propiedad vacacional.

Modalidades de tiempos compartidos
Existen diversas modalidades de tiempo compartido, las cuales dependen de la empresa desarrolladora o del propietario del inmueble.
Entre las principales se encuentran:
- Tiempo fijo: se adquiere una semana específica del año.
- Tiempo flotante: permite utilizar la propiedad dentro de una temporada determinada.
- Semana dividida: la semana se fracciona en periodos más cortos.
- Clubes vacacionales o programas de puntos: se compran puntos intercambiables por tiempo, temporada o tipo de alojamiento.
- Uso bianual: el derecho se ejerce cada dos años.
Profeco: regulador de esta modalidad
Los contratos de tiempo compartido están regulados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), autoridad encargada de supervisar estos servicios y verificar que los convenios estén debidamente registrados.
La Ley Federal de Protección al Consumidor, en su artículo 65, establece que el contrato debe incluir el nombre y domicilio del proveedor, el lugar de prestación del servicio, los derechos de uso, los periodos contratados y los costos de mantenimiento.
La venta o preventa de un servicio de tiempo compartido sólo podrá iniciarse cuando el contrato respectivo esté registrado en la Procuraduría
señala la legislación.
Además, los consumidores cuentan con un derecho clave: pueden cancelar el contrato sin responsabilidad dentro de los primeros cinco días hábiles posteriores a su firma.

Fotoarte: Andrea Velázquez
Red de fraude ligada al CJNG
Si bien la regulación busca proteger al consumidor y prevenir abusos, el esquema fue utilizado recientemente en una red de fraude vinculada al CJNG, con operaciones en zonas turísticas del occidente del país.
El esquema se instaló principalmente en el estado de Jalisco y Nayarit, con impacto transnacional en víctimas extranjeras.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos señaló que la red era liderada por el CJNG y operaba en torno a Puerto Vallarta, considerado un bastión estratégico del grupo. Entre los sancionados figura el complejo Kovay Gardens, ubicado en Nayarit, así como diversas personas y empresas vinculadas.
A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la institución estadounidense designó a 24 sujetos, cinco personas físicas y 19 morales. Entre ellos se encuentra Carlos Humberto Rivera Montes, hijo del exgobernador de Jalisco, Carlos Rivera Aceves.
Según lo dicho por las autoridades mexicanas, la Unidad de Inteligencia Financiera mantiene el caso abierto en búsqueda de que la Fiscalía General de la República (FGR) avance en ello.
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