Pemex: menos exportaciones y tope a la gasolina golpean sus ingresos
Si bien Petróleos Mexicanos (Pemex) registró mejoras en algunos frentes durante 2025 —entre ellos, el manejo de su deuda—, los ingresos mostraron un deterioro que está directamente relacionado con decisiones más políticas que técnicas adoptadas en los últimos años.
De acuerdo con los datos de la empresa productiva del Estado, en 2025 los ingresos totales por ventas y servicios ascendieron a 1.52 billones de pesos, lo que representó una caída de 8.6% frente a los 1.67 billones reportados al cierre de 2024.

El retroceso anual fue el más pronunciado en dos años, después de la contracción de 27.8% registrada en 2023. Más allá de la magnitud, el dato confirma que la petrolera dirigida por Víctor Rodríguez Padilla aún enfrenta retos estructurales relevantes.
Carlos Ramírez, socio codirector de Integralia & Consultores, subrayó que los ingresos son el indicador más importante para evaluar la salud financiera de una empresa. En el caso de Pemex, explicó, el descenso obedece principalmente a tres factores: la reducción de exportaciones, la menor producción y la política de precios de las gasolinas.
Los ingresos son el corazón de una empresa; son la forma más clara de conocer su situación
puntualizó.
Una caída más profunda en el 4T25
Al analizar únicamente el cuarto trimestre de 2025, el panorama luce aún más complejo. Entre octubre y diciembre, los ingresos disminuyeron 15.9% anual, al pasar de 431,125 millones de pesos a 362,448 millones.
Este tropiezo se sumó a una tendencia negativa que se mantuvo a lo largo del año: en el primer trimestre los ingresos retrocedieron 2.5%; en el segundo, 4.4%; y en el tercero, 11.1%.

La caída cercana a 16% fue la más severa para un trimestre desde el último periodo de 2023, cuando el descenso fue de 17.4%.
Pemex reconoció que las principales afectaciones provinieron de menores exportaciones, reducción en los volúmenes de crudo y precios más bajos. No obstante, señaló que parte del impacto fue compensado por mayores volúmenes y mejores precios en ventas nacionales de gasolinas, diésel, combustóleo y turbosina.
Decisiones políticas y presión estructural
Para Ramírez, la caída de los ingresos en los últimos años es consecuencia de decisiones de política energética, entre ellas la estrategia del expresidente Andrés Manuel López Obrador de priorizar la soberanía y la autosuficiencia en petrolíferos.
En la práctica, señala, Pemex no cuenta con los recursos suficientes para incrementar por sí sola la producción sin apoyo privado. Además, para abastecer el mercado interno se han reducido las exportaciones, históricamente una de las principales fuentes de ingresos.
“La menor exportación genera menos ingresos para la empresa”, afirmó.
Aunque la petrolera sostiene que la venta de combustibles ayudó a compensar parcialmente el descenso, el especialista apunta que la demanda interna de gasolina se ha mantenido prácticamente estancada en los últimos siete años. A ello se suma la decisión de mantener el precio de la gasolina Magna en 24 pesos, pese a los ajustes en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
“Los precios se determinan políticamente, no por condiciones de mercado”, añadió.

Un futuro incierto
El panorama hacia adelante tampoco luce alentador. De acuerdo con Ramírez, los campos históricamente más rentables muestran señales claras de declive, como es el caso de Cantarell.
Además, los descubrimientos recientes son más modestos en términos de aportación potencial. A esto se suma que los contratos mixtos no han resultado suficientemente atractivos para las grandes petroleras internacionales y han captado principalmente a empresas de menor escala, lo que limita la posibilidad de alcanzar los niveles de producción requeridos.
En conjunto, el reto para Pemex no sólo es financiero, sino estructural: recuperar ingresos sostenibles en un entorno donde las decisiones estratégicas han priorizado objetivos políticos sobre criterios estrictamente técnicos y de mercado.
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