La estrategia de Axe para que sus consumidores dejar de ‘aromatizar’ al mundo
Axe, marca de desodorantes perteneciente a Unilever, ha reinado como uno de los productos más populares del mercado, especialmente entre adolescentes y hombres jóvenes de todo el mundo que buscan saturarse, y a todo su entorno, de fragancias como “ámbar de medianoche”, lo que ha desatado curiosas quejas en contra de la marca.
La fuerza del difusor de los productos, sumado a la necesidad de sus usuarios por empaparse del producto sin considerar el entorno, han provocado una mala fama sobre los diversos aromas que maneja la marca.
En redes sociales y en la conversación cultural ha rondado la imagen de la ‘nube Axe’: una bruma de producto tan potente que es capaz de impregnar con su aroma la ropa, una casa e incluso el subconsciente, pues la marca que deja nunca se olvida, según algunas personas cercanas a usuarios de los sprays.
No paramos de oír hablar de la ‘nube Axe’, de cómo se extiende por todas partes, así que realmente queríamos abordar eso, tanto desde el punto de vista tecnológico como del usuario.
expresó Dolores Assalini, directora de Axe US a The Wall Street Journal.

La nueva estrategia de Axe
Para contrarrestar ‘la nube’ que ha rondado a Axe desde hace varios años, la compañía ha apostado por una nueva estrategia que combina un cambio en el empaque y una estrategia de marketing que apunta por modificar los hábitos de consumo de sus clientes.
Ahora, las nuevas botellas de todos sus desodorantes tendrán un nuevo mecanismo en sus difusores para que la aplicación sea más ligera y controlada, pasando de 4 a 2.9 onzas que promete tener una duración de hasta 72 horas, además de 10% más de sprays.
Los últimos diseños ya han comenzado a llegar a las tiendas de algunas regiones del mundo donde los consumidores, según informó la empresa al diario estadounidense, han destacado que los nuevos empaques son más ligeros y duraderos.
Axe apuesta por cambiar la forma de consumo
Sumado al cambio de empaque, la compañía de Unilever ha comenzado a implementar una nueva campaña de marketing nombrada “la historia de excederse”, que muestra de manera cómica diferentes formas en las que los hombres se han excedido desde tiempos remotos, como presumir cosas que a ninguna mujer le interesan sólo para tratar de impresionarla.
Con esta analogía a la excedida forma en la que sus clientes utilizan sus productos, Axe busca intentar que los usuarios comiencen a medirse en la cantidad de producto que usan, una apuesta que especialistas en marketing dentro la industria, como Stephan Kanlian, ha tachado de imposible.
Sin embargo, Axe está apostando por el humor como su eje central publicitario en un intento de que mujeres jóvenes se sumen a sus usuarios, luego de que por varios años la compañía fuera criticada por excederse en la sexualización femenina en sus campañas.
Con información de The Wall Street Journal
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