Pemex y CFE: inversión y fracking, las apuestas por el gas natural

Pemex y CFE: inversión y fracking, las apuestas por el gas natural

El fracking será la gran apuesta de Pemex para incrementar la producción de gas natural en los próximos años, sin embargo, ni siquiera esta cuestionable práctica podría ser suficiente.

Un incremento en la producción de gas natural por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) es una de las nuevas misiones del gobierno federal y para lograrlo se estará destinando una importante cantidad de recursos, al tiempo que se da la apertura al fracking; sin embargo, eso parece no disipar las dudas que puedan existir sobre si la meta se alcanzará y si será suficiente. 

Este combustible es fundamental en la generación de energía eléctrica en el país y ha funcionado como un paso hacia la adopción de las fuentes limpias al ser menos contaminante que algunas otras como el petróleo, lo que le ha permitido colocarse como una pieza clave dentro del Plan Nacional de Desarrollo.

El gas natural es estratégico para México porque hoy es la columna vertebral del sistema eléctrico, particularmente para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y, bien gestionado, puede funcionar como combustible de transición en tanto se consolida una matriz más limpia y diversificada

señaló Carlos Flores, especialista en Energía. 

La meta trazada es clara para este 2026, llegar a 4,500 millones de pies cúbicos por día con una inversión de 34,000 millones de pesos (mdp). Posteriormente —entre 2028 y 2030— la producción se estaría manteniendo alrededor de los 5,000 millones de pies cúbicos. 


EL CEO la revista Enero

Metas de producción de gas natural

 

Lo proyectado por la petrolera dirigida por Víctor Rodríguez Padilla tiene en la mira reducir la dependencia del gas natural importado, principalmente de Texas. Al respecto, el director general de GMEC, Gonzalo Monroy, comentó que alcanzar las metas fijadas es algo prácticamente imposible.

No hay ninguna probabilidad. Y eso, por desgracia, lo podemos saber básicamente viendo su portafolio de proyectos, tanto en las partes de exploración como en la de producción

indicó Monroy.

El especialista recalcó que en gran parte de los proyectos se requiere de un mayor tiempo de ejecución, además de que en algunos casos, como en el de los campos de aguas profundas, se tienen expectativas poco realistas para los recursos y empresas con las cuales se está trabajando. 

Fracking, la última esperanza de Pemex

Además de la inversión, la posible implementación de prácticas poco convencionales, también conocidas como fracking, sería otra de las grandes apuestas de la petrolera mexicana para lograr un incremento de producción. 

Si bien estas actividades pueden derivar en múltiples afectaciones medioambientales, parecen ser la única salida de la empresa pública del Estado para sostener la estrategia vinculada al gas natural. Sin embargo, la tarea no pintaría nada fácil. 

El fracking por sí mismo sí es una oportunidad gigantesca, tenemos cuencas muy interesantes. El gran problema es que con los esquemas contractuales de la nueva ley del sector hidrocarburos, esto no se va a poder dar

resaltó Monroy.

En primera instancia, las oportunidades no son competitivas, a ello se le suma la deuda con proveedores que sostiene la petrolera. Y si Pemex buscará realizar las acciones por su cuenta, carece de las capacidades y experiencia

Otro gran reto con la implementación del fracking serían los costos, ya que para producir se requiere de 100 a 120 días de actividad, lo que resulta en un desembolso de alrededor de los 100 millones de dólares. Y el gasto podría no dar los frutos requeridos. 

De acuerdo con datos de GMEC, la rentabilidad del fracking podría no existir. En el caso del petróleo, por ejemplo, la producción de un barril alcanzaría los 60 dólares y 78 dólares si se incluyen  impuestos, mientras que el precio actual de la mezcla mexicana es de apenas 67 dólares, es decir, se estarían perdiendo 11 dólares por barril producido.  

Competencia de precios

Si bien incrementar la producción de gas natural es la base del plan de la administración encabezada por Sheinbaum Pardo, el tema de los precios es otro que debe ser considerado para conocer qué tan viable puede ser el apostar por mayor inversión en lugar de seguir importando

En términos de precio, la competitividad del gas natural mexicano dependería fundamentalmente del volumen y de la economía de escala que se logre desarrollar

puntualizó Flores. 

Y es que es una realidad la ventaja que Estados Unidos tiene sobre México en cuanto a producción masiva, infraestructura madura y costos marginales muy bajos como en el caso del shale texano

Proyectos clave para la producción de gas natural

Los especialistas consultados por EL CEO, coincidieron en que para lograr contar con precios competitivos dentro del rubro del gas natural es necesario el contar con inversiones sostenidas y un amplio portafolio de proyectos que permitan contar con una mayor producción, de lo contrario, el precio de los productos mexicanos seguirá estando muy por encima de lo registrado por el 

De lo contrario, el gas nacional difícilmente será más competitivo que el importado, y la retórica de autosuficiencia seguirá enfrentándose a la realidad del mercado norteamericano

sentenció Flores. 

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