20 de noviembre 2018 | 5:00 am

Lenovo tiene una estrategia para escapar de las consecuencias que trajo la guerra comercial entre China -su país de origen- y Estados Unidos.

La compañía decidió aumentar su inversión en la planta de manufactura que opera desde hace 10 años en Apodaca, Nuevo León y producir equipo de cómputo que se fabricaba en China.

De acuerdo con el gerente de Operaciones de la planta de Lenovo, Herón Ramos, en los próximos ocho meses Lenovo planea realizar una inversión de aproximadamente 20 millones de dólares en cinco nuevas líneas de manufactura de notebooks.

La producción estará dividida en 50% de la línea Idea y el otro 50% en la línea Think.

Lenovo busca estrategias para el mercado que tenemos en Estados Unidos. Que el producto venga de orígenes que no sea China. Es un impacto mayor, porque sí tenemos una gran producción que allá se genera, pero estamos en ese proceso de tomar decisiones y canalizar a las plantas que generen más rentabilidad y se pueda mantener el negocio en Estados Unidos

Herón Ramos, gerente de Operaciones en la planta Lenovo.

El presidente Donald Trump anunció en julio la imposición de un arancel de 25% a las importaciones chinas. Dos meses después, en septiembre, el mandatario volvió a fijar aranceles adicionales del 10%, por un valor de 200,000 millones de dólares.

Una solución temporal

Manuel Valencia, director de la Licenciatura en Negocios Internacionales en el Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, plantea que la medida de la tecnológica china podría ser temporal.

Asegura que el Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC) será clave, ya que definirá cómo van a operar este tipo de componentes.

Planta de Lenovo (Cortesía)

El gobierno estadounidense, según Valencia, podría imponer a las empresas el cumplir con una cuota de insumos fabricados en la región para el desarrollo de las computadoras o servidores.

Por ahí creo que le podrían dar la vuelta a Lenovo, en el sentido de que el gobierno estadounidense encuentre un mecanismo donde le pida insumos de alta especialidad, como tarjetas  de video, memorias o componentes claves para el desempeño del producto

Manuel Valencia, académico del Tecnológico de Monterrey.

El experto dijo que lo anterior podría impactar en los costos de los equipos, “pero al tratarse de un producto tecnológico es fácil de trasladar el incremento del precio al usuario final”.

EU le teme al avance chino

Jorge Sánchez, economista y director del Programa de Investigación aplicada de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef) del ITAM, expone que la imposición arancelaria hacia los productos chinos responde al temor de Trump por el avance tecnológico del país asiático.

“Recordemos que Estados Unidos incluso ha prohibido la venta de celulares de marcas chinas. Le tiene miedo a China porque ya no es un país manufacturero, porque también está innovando. Han invertido mucho en educación”, apunta Sánchez

Planta de Lenovo (Cortesía)

El especialista en negocios explica que las empresas del país vecino pueden empezar a verse relegadas y se están quedando atrás, a diferencia “del fuerte empuje que está teniendo China en tecnología”.

El desarrollo chino y la guerra comercial, dijo, representarían una oportunidad para México desde el aspecto de la manufactura, pues más empresas chinas podrían seguir los pasos de Lenovo.

México brilla en el top de Lenovo

En 2008, en el parque industrial Apodaca Technology Park en Nuevo León, Lenovo decidió abrir su primera planta de manufactura en Latinoamérica. Ahí se ensamblan, build to order, productos ThinkPad, ThinkCentre, ThinkStation y ThinkServer.

Actualmente la fábrica -que en un inicio tuvo una inversión de 20 millones de dólares- se coloca en el top tres de nueve que tiene Lenovo a nivel mundial.

Las instalaciones, ubicadas al norte del país, también atienden el 60% de la producción total de servidores de Lenovo.