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25 de febrero 2019 | 5:00 am

Airbnb asegura que su plataforma permite impulsar a las economías locales, ¿pero podría ser más grande este impacto si se fiscaliza a la tecnológica?

Destinos turísticos fuera de México, entre ellos Venecia, Amsterdam o Nueva Zelanda buscan aumentar impuestos a los turistas extranjeros para frenar los altos niveles de turismo.

La principal razón tiene que ver con que los turistas que hoy llegan a esos destinos no tienden a gastar mucho. Es decir, el impacto no es tan alto o nulo en este tipo de turista.

“Para echarle limón a la herida, muchos de estos turistas no gastan mucho dinero. Ellos usan aplicaciones para buscar ofertas y renunciar a hoteles por alojamiento más barato en barrios que alguna vez fueron dominio exclusivo de los locales”, se menciona en un artículo relacionado a la imposición de esta carga por parte de las ciudades antes mencionadas.

Airbnb asegura que la plataforma sí crea un impacto en la economía local. Primero, generando un ingreso extra para los anfitriones y posteriormente en los negocios locales como cafés, restaurantes, entre otros.

La firma, valuada en 31,000 millones de dólares, expone que 52% de sus anfitriones mencionó tener ingresos bajos o medios. El 48% apuntó utilizar ese ingreso extra para cubrir los gastos domésticos habituales, como la misma renta del lugar y alimentos.

Por otra parte, menciona que los turistas de Airbnb gastan 2.1 veces más que un turista normal.

Pero no siempre pasa así. Quienes han utilizado la plataforma saben que una de las ventajas que poseen los espacios disponibles en Airbnb es que varios incluyen cocina. Si el usuario decide alojarse y comprar sus propios alimentos para prepararlos ahí, ¿cuál es el impacto alrededor de la comunidad? ¿Qué otra cosa podría comprar ese viajero alrededor de una comunidad que no se encuentra en una zona turística?

El sector hotelero mexicano es uno de los que se ha manifestado porque haya piso parejo y se fiscalice a la plataforma.

Uno de los gravámenes que los hoteleros exigen sea aplicado en la plataforma es el impuesto al hospedaje.

En 2017, la recaudación por dicho impuesto en todas las entidades federativas fue cercana a los 3,100 millones de pesos. El objetivo del impuesto al hospedaje es ser una fuente de ingresos propios para los gobiernos y fungir como la mayor fuente de financiamiento de promoción e infraestructura turística en los estados turísticos.

Hoy Airbnb cobra este impuesto de 3% del precio de la reservación en siete ciudades de México.

Es algo bueno. Todo depende de cómo se apliquen esos recursos. En el código fiscal de la CDMX existe el impuesto al hospedaje aplicable a los cuartos que se rentan por corta estancia como los de Airbnb. Ese recurso está cayendo al gobierno de la ciudad, es bueno. Ahora el tema tiene que ver con la transparencia de ese dinero

Juan Luis Hernández Conde, fundador del despacho Novus Concilium

Airbnb se alista para un nuevo round

Hace unos días, los hoteleros en México al fin fueron escuchados. Las autoridades considerarán fiscalizar a la empresa disruptiva de su industria: Airbnb.

En un comunicado, la Secretaría de Turismo solicitó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y al Servicio de Administración Tributaria que se instale una mesa de trabajo en la que se fijen los criterios tributarios aplicables a plataformas como Airbnb.

En un correo, la plataforma dijo a EL CEO que mantienen un diálogo abierto con los gobiernos en los que opera la tecnológica para proponer modelos innovadores de regulación.

Continuaremos trabajando de cerca con la comunidad y formando parte del diálogo con las autoridades nacionales para hacer de México un país líder en el turismo sostenible, democrático, y para todos

Airbnb a través de un comunicado.

Para Jorge Ortiz, fundador de Fintech México, la iniciativa que dio luz a la ley fintech, la instalación de un gravamen no es la opción para este tipo de plataformas.

“Aquí lo que el sector hotelero busca es afectar a sus competidores porque hoy ya son afectados. No se trata de eso. Sabemos que hoy en día los impuestos están mal administrados”, dijo Ortiz.