31 de marzo 2022 | 12:43 pm

El gigante tecnológico Apple está desarrollando su propia tecnología e infraestructura de procesamiento de pagos para futuros productos financieros, como parte de un ambicioso plan para reducir su dependencia de socios externos, reveló Bloomberg.

De acuerdo con la agencia, la compañía trabaja en un plan plurianual que implica una amplia gama de tareas financieras dentro de la empresa.

Este plan incluiría el procesamiento de pagos, la evaluación de riesgos para préstamos, el análisis de fraude, la verificación crediticia y otras funciones de atención al cliente, como la resolución de conflictos.

La integración de servicios financieros convertiría a Apple en una fuerza mayor en los servicios financieros, ampliando una línea de productos que ya incluye una tarjeta de crédito con la marca Apple, pagos punto a punto, la aplicación Wallet y un mecanismo para que los comerciantes acepten tarjetas de crédito desde un iPhone.

Apple trabaja en servicio de suscripción de hardware

Según Bloomberg, Apple también está trabajando en su propio servicio de suscripción de hardware y en una función de “compre ahora, pague después” para las transacciones de Apple Pay.

Parte del proyecto fue bautizado internamente como “Breakout”, lo que subraya la idea de romper con el sistema financiero existente, según revelaron fuentes que pidieron el anonimato.

La tarjeta Apple Card actualmente utiliza CoreCard Corp. como procesador principal, que supervisa el proceso de envío de detalles de las transacciones a un banco para su aprobación.

La tarjeta depende de Goldman Sachs Group Inc. para otros componentes como préstamos, algunas tareas de atención al cliente y las verificaciones crediticias, así como el manejo de los historiales de transacciones y pagos.

Esta iniciativa sería la mayor incursión de Apple hasta ahora en el mundo de las finanzas, sin embargo, no es la primera en intentarlo.

Otras empresas de tecnología, como Meta Platforms Inc., matriz de Facebook, y Google, de Alphabet Inc., han emprendido ambiciosos proyectos financieros para luego reducirlos. Entre estos se incluye el desarrollo de Meta de su propia moneda digital y el plan de cuentas bancarias de Google.