De acuerdo con los registros indicados, de enero a marzo, se identificaron a nivel nacional 2,444 tomas clandestinas en ductos de petrolíferos y/o hidrocarburo.
Según una presentación interna a la que tuvo acceso EL CEO, las empresas que han manifestado interés hasta el momento son: Carso Energy, Harbour Energy, Sinopec, C5M, Chame, Diavaz, CESIGSA, Cheiron y Jaguar.
Muchas empresas ya han reducido personal, cancelado operaciones o detenido proyectos. En los casos más críticos, empresarios han perdido su patrimonio personal por no poder cumplir con obligaciones fiscales, laborales o financieras.
Esto ocurre en un contexto en el que la compañía ha reportado, a su vez, una disminución del 30.4% en las tomas clandestinas, con apenas 1.6 millones de registros en el periodo observado.
La organización sindical ha denunciado el deterioro constante en las condiciones laborales, mayor precarización, afectaciones a la salud relacionadas con el trabajo, incertidumbre en los contratos y extenuantes jornadas laborales.
Según una presentación interna a la que tuvo acceso El CEO, la empresa Carso busca participar en proyectos, incluido el pozo Ixachi, pese a enfrentar un bono de firma de 5,000 millones de dólares que deberá pagarle a Pemex.