La gasolina y el gas natural viven dos realidades distintas en el país, por lo que el conflicto entre Estados Unidos e Irán no se verá reflejado de igual manera.
El fracking será la gran apuesta de Pemex para incrementar la producción de gas natural en los próximos años, sin embargo, ni siquiera esta cuestionable práctica podría ser suficiente.
La limitada producción nacional y la ausencia de almacenamiento han incrementado la dependencia de las importaciones de gas natural, principalmente desde Texas, Estados Unidos.
Cerca de 70% de las importaciones de gas natural de México provienen de Estados Unidos, lo que evidencia una elevada dependencia. Además, el gas natural es la principal fuente de generación eléctrica de la CFE.