Los mandatarios estatales viajaron a la capital estadounidense no solo para el acto protocolario, sino también para sostener reuniones de trabajo y hacer relaciones públicas en territorio norteamericano.
El mítico "Coloso de Santa Úrsula" albergará el juego inicial del torneo mundialista y se convertirá en el primer estadio en hacerlo tres veces en la historia de los mundiales.