A diferencia de Intercam y CIBanco, Vector no tuvo una salida limpia. No hubo venta directa ni liquidación. Hubo una transferencia forzada, cliente por cliente, en un contexto de incertidumbre jurídica y pérdida de confianza.
Los retos que enfrenta la Vicepresidencia de Supervisión Bursátil son ineludibles: reconstruir capacidad técnica, vigilar emisoras con alta opacidad, establecer criterios más duros para instrumentos complejos y, ahora, evitar que las emisiones simplificadas se conviertan en un semillero de problemas. Pero nada de esto ocurrirá mientras el área permanezca capturada por una estructura que lleva 20 años operando igual.
Durante su gestión, Aurora Cervantes fue identificada como una funcionaria cercana a De la Fuente Rodríguez; incluso compitió por la presidencia con el propio Cabrera Mendoza.