El consenso del mercado estima que Banxico mantendrá la tasa de interés en un nivel de 7.0% en la decisión de política monetaria de febrero, con el fin de demostrar que no tiene prisa por seguir bajando si la inflación no cede.
La llegada de IED se da en un contexto de alta cautela derivado de los cambios constitucionales con la nueva SCJN y en la antesala de la revisión del T-MEC.