Los conciertos de BTS en México pusieron en la mira a Ticketmaster y a las revendedoras; se trata de empresas que operan en un ecosistema digital difícil de regular, con el que estarían controlando el mercado.
Para la compañía, la herramienta permitirá mayor transparencia para los clientes a la hora de adquirir sus boletos, y contribuirá en el combate a la reventa ilegal.