En las últimas semanas se intensificaron las conversaciones entre representantes del sector financiero y autoridades para revisar los alcances de la propuesta.
La propuesta plantea reducir la cuota de intercambio promedio de tarjetas de crédito de niveles cercanos a 1.35% a 0.6%, y la de débito de alrededor de 0.45% a 0.3%. Estos ingresos son relevantes para el modelo del negocio emisor, ya que financian programas de recompensas, absorben riesgos de crédito y sostienen la rentabilidad del portafolio de tarjetas.
Las fintechs se están apalancando de estrategias como la simplificación de pagos, el impulso de aplicaciones intuitivas, mercadotecnia personalizada, entre otras, de acuerdo con especialistas.
La propuesta de disposiciones secundarias para la implementación de open finance permanece en la cancha de la CNBV, específicamente en la Vicepresidencia de Política Regulatoria, encabezada por la vicepresidenta Lucía Buenrostro Sánchez.
Banxico alertó que las alianzas de cibercriminales han impactado servicios de transferencias electrónicas y las operaciones de retiro de efectivo a través de cajeros automáticos.