Los retos que enfrenta la Vicepresidencia de Supervisión Bursátil son ineludibles: reconstruir capacidad técnica, vigilar emisoras con alta opacidad, establecer criterios más duros para instrumentos complejos y, ahora, evitar que las emisiones simplificadas se conviertan en un semillero de problemas. Pero nada de esto ocurrirá mientras el área permanezca capturada por una estructura que lleva 20 años operando igual.
Durante su gestión, Aurora Cervantes fue identificada como una funcionaria cercana a De la Fuente Rodríguez; incluso compitió por la presidencia con el propio Cabrera Mendoza.
Los topes a las comisiones por pagos con tarjeta encendieron un pulso entre bancos, autoridades y comercios: para unos moderniza el sistema; para otros es un control de precios que amenaza ingresos.
Ese es el punto central: México no tiene 22 millones de inversionistas. Tiene 22 millones de cuentas, la mayoría muy pequeñas, muchas inactivas, y casi todas concentradas en un solo jugador: GBM.