7 de octubre 2020 | 9:50 am

El exsecretario de Seguridad en el sexenio de Felipe Calderón, Genaro García Luna, se declaró no culpable de los cinco crímenes relacionados con narcotráfico que le imputó este miércoles el juez Brian Mark Cogan, en audiencia desde la Corte del Distrito Este de Brooklyn, Nueva York.

Los nuevos cargos indican que el exfuncionario tuvo participación en actividades de trasiego de drogas hacia Estados Unidos, por los cuales ganó millones de dólares, de acuerdo con reportes de periodistas mexicanos que tuvieron acceso a la audiencia.

La sesión tuvo duración de alrededor de una hora, debido a que el juez Cogan la suspendió momentáneamente debido a que reporteros presentes vía remota no siguieron la instrucción de silenciar sus micrófonos, lo que generó desorden.

El proceso contra García Luna se reanudó con esta audiencia, que fue aplazada tres veces desde el 20 de mayo por dificultades derivadas de la pandemia de coronavirus. Cogan fijó el 7 de diciembre como fecha para la próxima audiencia.

La fiscalía neoyorquina imputa a García Luna cinco cargos por tráfico de cocaína, por lo que en caso de ir a juicio, corre el riesgo de obtener una pena mínima de 10 años y máxima de cadena perpetua.

Sin embargo, el expolicía aún puede negociar un acuerdo con la fiscalía estadounidense.

Esto le daría oportunidad de buscar mejores condiciones, dice Javier Martín Reyes, investigador de la división de Estudios Jurídicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

“En ese escenario la fiscalía ofrece un acuerdo para evitar que el caso se alargue hasta el punto de tener que demostrar la culpabilidad del acusado ante 11 jurados y a la defensa le ahorra el riesgo de perder el caso y que la pena sea mayor”, explica el experto.

En caso de optar por ir finalmente a juicio, se podría extender durante varios meses, como sucedió en el caso de Guzmán Loera. Si no, la fiscalía podría solicitar información relacionada con los actos delictivos como parte del acuerdo, dice Martín Reyes.

“La mayoría de casos en Estados Unidos no llegan al juicio”, opina.

Proceso retrasado

Genaro García Luna fue detenido el 10 de diciembre de 2019 en Dallas, Texas, acusado de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa para facilitar sus operaciones de tráfico de drogas durante el sexenio de Calderón.

Un mes después, César de Castro, abogado del exsecretario de Estado aseguró que su cliente no negociaba ningún acuerdo de culpabilidad con las autoridades estadounidenses y negó que haya colaborado con la organización delictiva mientras estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública.

La audiencia inicial ante el juez Cogan fue programada para el 2 de abril, pero la pandemia de coronavirus ocasionó un retraso de medio año. Durante este periodo, la fiscalía reforzó el caso contra García Luna.

El 30 de julio las autoridades estadounidenses realizaron una acusación de reemplazo en la que incluyeron a Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García, colaboradores cercanos del exsecretario de Seguridad.

Además, agregaron el señalamiento de haber dirigido una empresa criminal para cometer al menos cinco violaciones a la ley de narcóticos.

La nueva acusación incluye llamadas telefónicas interceptadas que incriminan al encargado de la llamada guerra contra el narcotráfico emprendida como bandera de seguridad por el gobierno de Calderón Hinojosa.

A finales de septiembre, además, la fiscalía presentó un nuevo paquete de evidencias sobre la presunta protección otorgada por García Luna a la organización liderada actualmente por Ismael ‘el Mayo’ Zambada.

Pieza clave

Uno de los elementos clave en el proceso contra García Luna es la participación del juez Cogan, de la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York. Además del juicio contra ‘el Chapo’ Guzmán entre 2018 y 2019, este juez ha tomado las riendas de otros casos mediáticos.

Cogan llegó a la corte de Brooklyn en 2006, por nombramiento del entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

En 2017, sentenció por terrorismo a 45 años a Muhanad Mahmoud Al Farekh, un ciudadano estadounidense y supuesto miembro de la agrupación Al Qaeda. Fue acusado de apoyar en la planificación de un ataque a la base Chapman en Khost, una provincia de Afganistán.

Antes, en 2013, resolvió de manera controversial que la iglesia Católica no debía proveer de métodos anticonceptivos, debido a una cuestión de libertad religiosa.

Medios estadounidenses de comunicación calificaron como “severa” su participación en el juicio del siglo contra Guzmán Loera. Esto, debido a que no permitió que “Chapo” concluyera su proceso en aislamiento total en Manhattan, con el objetivo de evitar la comunicación del excapo con el exterior.

Uno de los principales testigos contra García Luna es Jesús ‘el Rey’ Zambada García, hermano de ‘el Mayo’ Zambada, quien asegura que entregó maletas con varios millones de dólares a García Luna cuando era brazo derecho de Calderón Hinojosa.