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16 de octubre 2019 | 11:20 am

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo este miércoles que su gobierno “está respondiendo” a una demanda internacional de la empresa de servicios petroleros mexicana Oro Negro contra Pemex por presunta corrupción y sobornos.

Según medios, inversionistas estadounidenses de la empresa, que demandó al gobierno de México el año pasado, presentaron el lunes ante un tribunal internacional grabaciones secretas que comprometen a altos directivos de la petrolera entre 2012 y 2018 en el presunto cobro de millonarios sobornos.

Los accionistas estadounidenses contrataron Black Cube, una firma de inteligencia basada en Londres, para investigar “el comportamiento aparentemente inexplicable de México hacia Oro Negro”, de acuerdo a Wall Street Journal y a Univision.

Los detectives privados grabaron subrepticiamente a exfuncionarios de Pemex y afirmaron que el exsecretario de Energía de México, Pedro Joaquín Coldwell, y el acusado exdirector de la petrolera, Emilio Lozoya, entre otros, recibían sobornos a cambio de la adjudicación de contratos.

“Estamos respondiendo a esa demanda”, dijo López Obrador en su habitual conferencia de prensa matutina, sin dar mayores detalles.

Pemex era una de las instituciones más afectadas por la corrupción, de las instituciones más saqueadas. Este es un asunto que ya se conocía, lo hemos denunciado durante mucho tiempo,

agregó el mandatario.

Según el reporte del diario Wall Street Journal, Pemex contribuyó a llevar a la banca rota a Oro Negro porque se rehusó a pagar sobornos. La acusación llega en momentos en que la petrolera estatal mexicana se encuentra bajo el escrutinio de las agencias calificadoras por su abultada deuda.

Para nosotros son iguales, no vemos mucha diferencia entre demandantes y demandados. El director de esta empresa es hijo del que fue secretario de Hacienda del presidente Fox, y si usted ve los antecedentes verá lo que hizo el secretario de Hacienda en el sexenio de Fox

aseguró López Obrador.

Al asumir en diciembre de 2018, el presidente prometió acabar con la corrupción en el país, uno de los principales males en la segunda mayor economía de Latinoamérica.