generación BCS

25 de febrero 2020 | 5:00 am

El presidente Andrés Manuel López Obrador informó la semana pasada sobre una iniciativa para generar energía eléctrica a partir de gas natural en la zona de Baja California Sur.

Este plan podría eliminar los problemas de apagones que se han venido dando desde el año pasado, aunque expertos coincidieron en que la solución ignora las condiciones de la región para la generación a partir de energías limpias, y tiene otras complicaciones en materia de infraestructura.

“Concordamos en que por lo menos la federación se dio cuenta de que la contaminación es un problema en el municipio de La Paz, y nos da gusto que se reconozca (…) Si bien es mejor utilizar gas que combustóleo, no necesariamente lo vemos como una solución total. Creemos en la diversificación del sistema eléctrico y la conformación de una matriz energética, y el gas no nos lo va a dar”, explicó Jaqueline Valenzuela, directora de operaciones del Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (CERCA).

El año pasado, la región sufrió 31 apagones en un periodo de 40 días, lo que provocó que el gobierno federal hiciera las primeras propuestas para solucionar la crisis.

En septiembre, la administración habló de utilizar cuatro plantas de emergencia para aportar 138 MW de generación, además de la construcción de una central más de combustión interna de 44 MW y una planta turbo gas en Todos Santos.

Sin embargo, en diciembre se anunció la barcaza para Baja California Sur, que sorprendió a CERCA, porque no se había mencionado en las pláticas que habían sostenido con CFE.

Ahora, la administración retoma el proyecto original y suma a este 238 MW a través de una planta de ciclo combinado en las instalaciones de la termoeléctrica de Punta Prieta, y 105 MW a través de tres unidades de turbinas aeroderivadas, que presumiblemente funcionarán con diésel hasta que llegue el gas el próximo año.

Es exactamente el tema de la disponibilidad de gas natural el que puede hacer que el proyecto no cumpla con su cometido, explicó Alberto Campos, consultor de Edison Energy.

“El detalle está en si pueden tener la cantidad de gas suficiente para satisfacer las necesidades de consumo. Si lo pueden conseguir el proyecto puede funcionar bien, pero no se puede regresar al combustóleo y contaminar aún más de lo que lo hacen ahora”.

Valenzuela señaló también que la inversión total para el plan del gobierno federal asciende a 6,000 millones de pesos.

El año pasado, CERCA hizo una solicitud para que en el presupuesto de egresos se destinaran 3,300 millones de pesos a dos proyectos que permitirían la entrada de alrededor de 228 MW de energía renovable. “No nos parece el mejor uso de dinero, pero es una oportunidad para hacer propuestas y encontrar la ecuación adecuada para la matriz energética diversificada”.

Ambos expertos coincidieron en el alto potencial del estado para producir energía limpia. CFE ha sido escéptica sobre la viabilidad de utilizar estas fuentes, pero las condiciones eólicas solares e incluso maremotrices de la región podrían traducirse en una combinación ganadora. Valenzuela también resaltó que su proyecto incluía al menos 40 MW de almacenamiento de energía, lo que puede ayudar con la intermitencia.

Campos señaló además la importancia de realizar obras de transmisión que permitirían conectar el estado al Sistema Interconectado Nacional, lo que también permitiría surtir energía de manera confiable.

La administración pasada ya tenía este proyecto en mente, pero el gobierno de López Obrador decidió detener la licitación correspondiente.