bocadillos

17 de octubre 2020 | 5:00 am

Los aperitivos, como galletas, papas, panecillos, semillas, frutas deshidratadas y otras, vivirán su edad dorada en los próximos años en países emergentes como México.

Se espera que en los próximos cinco años las ventas de estos productos crezcan cuatro veces más rápido en naciones en vías de desarrollo que en economías más avanzadas, de acuerdo a la consultora de mercados Euromonitor International.

Euromonitor examinó las implicaciones en el mercado de los aperitivos o snacks en el corto, mediano y largo plazo, a partir de la irrupción de la pandemia por COVID-19.

La reducción de la movilidad en todo el mundo para prevenir la propagación de la enfermedad respiratoria hizo que comer bocadillos fuera más frecuente. Con la implementación del trabajo remoto, también impulsó sus ventas, pues las personas tenían mayor libertad para ingerir los productos desde casa.

Además, los consumidores priorizan las comidas prácticas, cuyo tiempo de preparación sea menor para no descuidar su empleo. La forma de comprar los snacks también se modificó, pues las tendencias de adquirirlos vía internet o por aplicaciones de entrega se popularizaron.

Con miras hacia el futuro, se esperaría que, con viajes hasta 20% más largos en los países emergentes que en los desarrollados, los primeros impulsarán el crecimiento de los aperitivos.

Según las consultoras, las ventas crecerán 14% en las regiones emergentes hacia 2025, según la consultora.

A medida que las economías reabren, resurgirán las características de los productos que no se priorizaron

dijo Jared Koerten, gerente de la industria de alimentos y nutrición de Euromonitor. 

El número de unidades de mantenimiento de existencias (SKU) en línea en todas las categorías de bocadillos experimentó una drástica disminución a principios de 2020 y se mantiene en valores más  bajos que lo que reportaba antes de la pandemia. De esta manera, se demuestra la gran demanda que se tuvo y que aún se tiene de esto productos.

“La racionalización de SKU representa una amenaza para la innovación a mediano plazo, ya que los fabricantes optimizan las carteras y se centran en líneas de productos esenciales”, dijo Koerten.

Añadió que para esta industria, que históricamente se basó en el lanzamiento de productos con nuevos sabores y de nuevas licencias para aumentar sus ventas, la innovación tomará un nuevo significado en el futuro.