16 de septiembre 2020 | 5:00 am

La pandemia de coronavirus afectó el desarrollo de la temporada 2020 de Nascar Peak México y con ello, la derrama económica generada por la serie de automovilismo deportivo, pero los equipos esperan que el próximo año la dificultad se revierta.

Debido a la contingencia sanitaria, el inicio de la competición fue aplazada hasta el mes de julio, aunque originalmente estaba planeado para marzo. Este cambio ocasionó pérdidas millonarias a las escuderías participantes.

“Cada empresa ha vivido una situación especial y cada una tuvo que tomar medidas específicas sobre su presupuesto, como cancelar la mayoría de actividades presenciales”, dice Estefanía Muñoz, miembro del staff de Jake Cosío.

El equipo de este piloto capitalino contó con alrededor de 40% menos presupuesto por la cancelación de eventos patrocinados, así como la falta de venta de entradas al público, y los derechos de transmisión, uno de los principales rubros de ingreso de la liga de automovilismo.

“La venta de entradas es muy baja y la mayoría de personas que van a las competencias llegan por patrocinadores”, dice Estefanía Muñóz.

Para mantenerse en actividad, los pilotos lanzaron durante las primeras semanas de la cuarentena una iniciativa denominada iRacing, un torneo virtual disputado desde casa.

Sin embargo, esto no aminoró las pérdidas. Originalmente la temporada cuenta con 12 fechas, pero para este año Nascar Peak solo logró la reprogramación de 10, lo que implica menos dinero para todos los involucrados.

“Esta situación ajena a todos nos pegó de manera que no estuvimos preparados. Este año pintaba mejor que 2019 y 2018 en cuanto a presupuesto, patrocinadores, carreras y preparación deportiva, y de repente todo se vino abajo”, dice Jake Cosío en entrevista con EL CEO.

El presupuesto para una temporada completa en Nascar Peak es de alrededor de ocho millones de pesos (mdp), pero al perder 40% de los ingresos, el equipo de Cosío redujo su participación a solo cinco carreras.

Daño al turismo

A mediados del año pasado, la Secretaría de Turismo (Sectur) anunció una alianza con Nascar Peak para que la marca México aparezca en las competencias.

La inclusión de la marca no tuvo costo para el gobierno, pero se considera un movimiento estratégico para atraer visitantes al país, ya que las carreras son transmitidas a países que representan 86% de los turistas internacionales que viajan a México, según el titular de Sectur, Miguel Torruco Márquez.

Además, la dependencia considera a Nascar Peak como una competencia deportiva que genera una buena derrama económica en las ciudades sede.

Durante la temporada 2019, la carrera realizada en San Luis Potosí contó con una asistencia de 15,789 personas, que generaron una derrama estimada en 11.4 millones de pesos (mdp) y una ocupación hotelera de 52% en la ciudad.

En tanto, las carreras de Aguascalientes, Puebla, Chihuahua, Querétaro sumaron 106,713 espectadores, con una derrama de 68.4 mdp, mientras que se esperaba que la de Ciudad de México dejara alrededor de 54 mdp, según datos de Sectur.

Nascar Peak México fue el primer torneo profesional en reanudar sus actividades en el país, tras una pausa que obligó el freno de prácticamente todas los eventos deportivos masivos desde finales de marzo.

A pesar de las dificultades a las que se enfrentaron los equipos, no obstante, se espera que el próximo año la competencia se fortalezca.

“Los patrocinadores se mostraron a favor (…) para el próximo año estamos en muy buena situación”, explica Estefanía Muñóz.

En las últimas semanas la Secretaría de Salud (Ssa) reveló la posibilidad de permitir el regreso gradual de aficionados a los inmuebles deportivos, aunque aún no se tiene una fecha ni un plan exacto para ello.