Microsoft evalúa acciones legales por acuerdo entre Amazon y OpenAI, revela FT
Microsoft analiza emprender acciones legales contra Amazon y OpenAI por un acuerdo valuado en 50,000 millones de dólares (mdd) entre ambas compañías, el cual podría violar su contrato de exclusividad en servicios de nube, reportó el diario Financial Times.
De acuerdo con la información, la disputa se centra en si Amazon Web Services (AWS) puede ofrecer el nuevo producto empresarial de OpenAI, denominado Frontier, sin incumplir el acuerdo que obliga a canalizar el acceso a los modelos de la startup a través de Microsoft Azure.
El contrato con AWS ha sido clave para Microsoft, ya que los servicios de OpenAI han impulsado los ingresos de Azure —la plataforma de computación en la nube— a niveles récord en los últimos años.
Aunque las conversaciones continúan para evitar un litigio, desde Microsoft han advertido que podrían demandar si se confirma el incumplimiento. “Conocemos nuestro contrato. Los demandaremos si lo incumplen” señaló una fuente cercana a la compañía.

Frontier, el dolor de cabeza de Microsoft
Frontier es el producto de OpenAI que implementa flotas de agentes de IA; es decir, bots que pueden operar de forma independiente siguiendo instrucciones humanas dentro de las empresas.
Esta plataforma es la pieza central de la alianza entre OpenAI y Amazon, la cual fue anunciada el mes pasado, junto con el compromiso de adquirir servicios en la nube de AWS por un valor de 138,000 mdd.
Microsoft había sido el proveedor exclusivo de servicios en la nube de OpenAI desde que invirtió 1,000 mdd en 2019, pero renunció a ese derecho cuando aprobó su reestructuración en octubre.
Sin embargo, mantuvo una cláusula que abarca las interfaces de programación de aplicaciones (API). Dicha cláusula exige que todas las llamadas a la API se realicen a través de Azure, por lo que Microsoft afirma ser el único proveedor exclusivo.
¿OpenAI en problemas?
El conflicto evidencia una fractura más amplia en la relación entre Microsoft y OpenAI, ya que la empresa, propiedad de Sam Altman, busca diversificar sus alianzas en la nube, mientras que su principal inversionista comienza a verla también como un competidor en soluciones empresariales de inteligencia artificial (IA).
Una batalla legal podría complicar aún más el panorama de la startup de IA, que evalúa salir a bolsa este año y requiere capital adicional a su ronda de financiamiento de 110,000 mdd para financiar la infraestructura necesaria para sus nuevos modelos de lenguaje.
A esto se suma que la compañía ya enfrenta una disputa legal tras la demanda interpuesta por Elon Musk contra Sam Altman, lo que añade presión a su estrategia corporativa y apunta a que estos conflictos podrían prolongarse durante algún tiempo.
Con información de Financial Times.
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