Mexicana de Aviación corre contra el reloj para volar a EU antes del Mundial
Los planes de Mexicana de Aviación, que busca ingresar al mercado de Estados Unido durante el Mundial de Futbol, enfrentan una serie de retos regulatorios y de tiempo que ponen en duda si la aerolínea del Estado mexicano logrará subirse a la ola mundialista antes del silbatazo inicial.
La aerolínea solicitó a principios de este mes al Departamento de Transporte (DOT, por sus siglas en inglés) un permiso de transporte internacional para operar vuelos chárter entre algunos destinos de México y Estados Unidos.
No obstante, obtener el permiso de transporte internacional es un proceso que puede tomar varios meses, de acuerdo con Koen Karsbergen, consultor y educador en aviación. En concreto, puede ser un proceso de entre cuatro semanas y tres o cuatro meses, explicó el especialista a EL CEO.
Mexicana no tiene bastante tiempo para para cumplir con todo el proceso normal
apuntó.
A la par, Mexicana presentó una autorización temporal, conocida como exención, que le permitiría operar de manera inmediata estos vuelos una vez que le sea otorgada. En su justificación argumentó la necesidad de atender la demanda extraordinaria de logística y transporte que se espera por el evento deportivo.
Sin embargo, su otorgamiento depende en de manera totalmente discrecional al DOT y si considera que las razones expuestas por la aerolínea ameritan una excepción o no. Es decir, si el DOT determina que atender la afluencia de viajeros por el Mundial no es una situación especial, podría denegar la solicitud, explicó Karsbergen.
En este caso Mexicana tiene que esperar con sus vuelos de chárter hasta el momento en que reciba el permiso de transporte aéreo internacional
dijo el especialista.

Regulación y tensiones bilaterales elevan el riesgo
Los años de operación de Mexicana, su flota joven y en crecimiento, y el respaldo financiero que posee por parte del gobierno mexicano, son elementos que juegan a su favor a la hora de obtener el permiso de transporte internacional.
Pero además del tiempo, hay otros factores que podrían pesar en contra de sus planes, como las sanciones impuestas por Estados Unidos a México por supuestas violaciones al acuerdo en materia aérea entre ambas naciones. El gobierno mexicano aseguró que hay avances en las conversaciones para resolver el conflicto, pero las sanciones siguen activas hasta hoy.
Una de ellas es la obligación de las aerolíneas mexicanas de obtener una autorización del DOT para operar vuelos chárter de carga o pasajeros con aeronaves grandes, y que debe solicitarse con al menos 30 días de anticipación y puede ser modificada o retirada por el DOT en cualquier momento.
Esta y otras sanciones son la respuesta de Estados Unidos a las medidas que impulsó la administración federal anterior para posicionar al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Dicho complejo no puede albergar nuevas rutas hacia Estados Unidos. También es la base de operaciones de Mexicana y uno de los puntos desde los que operaría sus vuelos chárter.
Esta parte de la solicitud de la aerolínea probablemente será denegada. Sin embargo, si no fuera así, para ser justos, Viva y Aeromexico deberían tener derecho a restablecer las múltiples rutas de AIFA que se vieron obligados a suspender
dijo una fuente que prefirió el anonimato.
La operación de vuelos chárter no depende solo del AIFA. En su solicitud, Mexicana incluyó los aeropuertos de Monterrey y Guadalajara como puntos de operación, aunque la naturaleza del permiso le permitirá operar desde cualquier punto de México, según Karsbergen.
Mexicana apuesta por los vuelos chárter
Pero más allá de los retos regulatorios y de tiempo, Mexicana de Aviación podría encontrar en el mercado de vuelos chárter una oportunidad de posicionarse, y su flota juega un papel clave.
La aerolínea tiene cinco aviones Embraer ERJ 190-400 con capacidad para 132 pasajeros. Además, cuenta con un acuerdo con el fabricante brasileño para adquirir un total de 20 aeronaves cuya entrega está prevista para finalizar en 2027.
Estos equipos cuentan con menos asientos que los utilizados por aerolíneas de bajo costo, lo que reduce el número de pasajeros necesarios para que cada vuelo resulte rentable.
Ello abre la puerta a atender segmentos específicos del mercado, como traslados de equipos deportivos, delegaciones o convenciones empresariales, que difícilmente llenarían un avión de gran capacidad.
El tamaño de la flota también influye en la estrategia internacional de la empresa. En lugar de competir directamente en rutas de alta densidad contra aerolíneas como Volaris o Viva Aerobus, Mexicana puede apostar por destinos con menor tráfico o por servicios chárter vinculados a eventos específicos, donde la flexibilidad operativa se vuelve una ventaja competitiva.
Por eso pueden volar a destinos que no son rentables para otras aerolíneas, como Viva, porque simplemente los aviones son demasiado grandes
dijo Karsbergen.
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