
Grupo Gigante recalca: la compra de La Casa de Toño podría no concretarse
La adquisición de La Casa Toño por Grupo Gigante recalca que podría no concretarse; se encuentra abierto a opciones
Grupo Gigante, operador de Toks y Shake Shack en México, mantiene la incertidumbre sobre la posible adquisición de la cadena de restaurantes La Casa de Toño, una operación que permanece sin avances significativos desde que fue anunciada en julio y que podría no concretarse.
De acuerdo con información compartida por la compañía a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en su Reporte Financiero del Tercer Trimestre (3T26), hasta el momento no se han celebrado contratos definitivos ni vinculantes entre ambas partes para concretar la posible adquisición.
Además, el grupo ligado a la familia Lozada señaló que tampoco se ha acordado una contraprestación ni un precio para la transacción, que en su momento algunos medios de comunicación, como Bloomberg, habían valorado en 400 millones de dólares.
Sin haber celebrado contratos definitivos ni vinculantes para tal posible adquisición, ni acordado precio o contraprestación alguna, por lo que, no existe certeza de que la operación llegara a concretarse”, comentó un portavoz de la compañía.
Pese a ello, la empresa reafirmó que evalúa constantemente oportunidades de crecimiento como parte de su estrategia, aunque aclaró que esto no significa que necesariamente vayan a concretarse.

Grupo Gigante y la compra de La Casa de Toño
El 22 de julio, Grupo Gigante dio a conocer que analizaba la posible adquisición de los más de 70 restaurantes que La Casa de Toño tiene en la Ciudad de México, para lo cual habría contratado a BBVA México como asesor financiero exclusivo.
Grupo Gigante informa al público inversionista que actualmente está participando, a través de su división de restaurantes, en la evaluación inicial y preliminar de una posible adquisición de La Casa de Toño”, informó la compañía en su momento.
De acuerdo con fuentes consultadas por Bloomberg, el proceso contemplaba una valuación superior a ocho veces los beneficios ajustados de la empresa, un múltiplo que prácticamente duplica el de compañías como Alsea y Arcos Dorados, dos de los principales operadores de restaurantes en América Latina.
Por su parte, el periodista Roberto Aguilar señaló que la mitad del valor de la operación sería pagada con recursos propios, mientras que el resto, alrededor de 200 millones de dólares, se cubriría mediante créditos bancarios, aunque nunca se detalló cómo estaría integrado este plan de financiamiento.
Una compra de La Casa de Toño que no ha llegado
Casi un mes después de que Grupo Gigante informó sobre sus intenciones de adquirir La Casa de Toño, la compañía decidió mejorar su perfil de deuda y ampliar su margen para contratar nuevos créditos.
En ese momento, informó que sus subsidiarias de la división inmobiliaria celebraron un contrato de apertura de crédito simple con intereses por hasta 3,500 millones de pesos con Banco Inbursa.
De ese monto, 3,141 mdp serían destinados al refinanciamiento de diversos créditos contratados con el propio Inbursa, Banco Santander México y HSBC México. Los 358.2 millones de pesos restantes corresponderían a deuda nueva para capital de trabajo y propósitos corporativos generales.
Desde entonces, la transacción se ha mantenido sin actualizaciones relevantes y ha generado cuestionamientos dentro del sector por sus implicaciones regulatorias y los obstáculos para su consolidación. Entre quienes se pronunciaron al respecto estuvo la empresaria y política Patricia Armendáriz.
Como inversionista, se los digo fuerte y claro: cuando compras una empresa, no solo estás pagando por la marca, las filas en la puerta y el flujo de caja. Compras todas y cada una de sus contingencias”, subrayó en una publicación de Linkedin.
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