Mineras, cementeras y petroquímicas mexicanas ganarían con nuevo gobierno en Venezuela
Las empresas mexicanas de energía, petroquímica, minería, cemento e industrial, en los que participan jugadores como Cemex, GCC, Grupo México, Industrias Peñoles, Autlán, Minera Frisco, Alpek y Orbia, podrían verse beneficiados de manera indirecta por el nuevo panorama económico y político de Venezuela, pese a que la relación comercial entre ambos países no es relevante en términos de volumen.
Especialistas advierten que un eventual reordenamiento del sector petrolero venezolano, que incremente la oferta de crudo hacia Estados Unidos —en línea con el interés del presidente Donald Trump de impulsar inversiones de petroleras estadounidenses en el país sudamericano—, podría presionar a la baja los precios internacionales del petróleo.
Este escenario favorecería a empresas intensivas en el consumo de energía, como las del ramo minero, cementero e industrial, al contribuir a mantener controlados sus costos operativos. “Esto ayudaría a las empresas intensivas en el uso de energía eléctrica a mantener anclados sus costos, apoyando sus márgenes”, explicó Alik García, subdirector de análisis bursátil en Valmex Casa de Bolsa.
El especialista añadió que la incertidumbre geopolítica regional también está impulsando la demanda por activos refugio como el oro y la plata, lo que eleva sus precios y beneficia los ingresos de las mineras de metales preciosos.
Por su parte, Julián Fernández, director de la firma de gestión y asesoría de inversiones MAR Capital, señaló que sectores como energía, petroquímica y logística podrían resentir ajustes en los precios internacionales del petróleo y otros hidrocarburos, así como cambios en los flujos comerciales, especialmente si se modifican sanciones o se concretan nuevos acuerdos energéticos en la región.
Sortear la incertidumbre por Venezuela
El escenario también podría llevar a las empresas a reforzar su gestión de riesgos, incrementar coberturas cambiarias y afinar su planeación financiera, ante un entorno de mayor incertidumbre.
Julián Fernández, director de MAR Capital, considera que, en caso de que se abra el comercio internacional con Venezuela, empresas mexicanas podrían mostrar interés en invertir en ese país, incluso por encima de hacerlo en territorio nacional.
Posiblemente veamos proyectos que estaban contemplados para este año en México y que se pongan en espera, ante lo que pueda venir a futuro en Venezuela, sobre todo por el respaldo económico de Estados Unidos, más que por Venezuela en sí
señaló Fernández.

Lo que le depara al sector consumo
El especialista añadió que el entorno político y económico podría generar mayor cautela entre los consumidores mexicanos, aunque ello no necesariamente implicaría una caída en el consumo interno.
Antes de los acontecimientos en Venezuela, especialistas anticipaban un año más favorable para el sector consumo, impulsado por la derrama económica asociada a la Copa Mundial de la FIFA, en la que México será sede de algunos partidos.
Además, las empresas podrían enfrentar una base comparativa más sencilla, luego de que en 2025 las fuertes lluvias afectaron la demanda de algunos productos —como bebidas— y redujeron la afluencia en ciertos comercios.
Por ahora, en diciembre la confianza del consumidor en México rompió una racha de dos años al alza, al ubicarse en 44.7 puntos, debido a una menor perspectiva de la población sobre la situación económica, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Confianza del Consumidor (ENCO) del Inegi.
Sin cambios en los fundamentales
No obstante, para Alik García, subdirector de análisis bursátil en Valmex, a nivel macroeconómico no se anticipan cambios relevantes en las perspectivas de las emisoras mexicanas en el corto plazo. Ello, pese a que Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, ya que su capacidad productiva sigue limitada por el deterioro de su infraestructura.
En la misma línea, Alejandra Vargas, analista de Industriales en Ve por Más (Bx+), señaló que Venezuela no es un socio comercial relevante para México, ni participa de manera significativa en cadenas productivas o exportaciones, por lo que cualquier ajuste en ese país no modificaría los fundamentales de las compañías mexicanas.
En el tema del crudo podría darse un impacto indirecto de corto plazo; sin embargo, aunque Venezuela cuenta con reservas importantes, su capacidad de producción es limitada, por lo que requerirá inversión e infraestructura. Se trata de proyectos de mediano a largo plazo
explicó Vargas.
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