De Televisa al Estadio Banorte: Emilio Azcárraga reconfigura su imperio con más peso en Ollamani
Durante décadas, Emilio Azcárraga Jean labró su fortuna gracias a los éxitos cosechados por Grupo Televisa, una de las principales compañías de telecomunicaciones del país. Pero desde hace tiempo, otro negocio ha cobrado cada vez más relevancia para el empresario: Grupo Ollamani, el jugador detrás del Club América y del otrora Estadio Azteca (ahora Estadio Banorte).
La más reciente muestra de ello ocurrió apenas a inicios de este año, cuando Azcárra Jean reveló la adquisición de una participación adicional en Ollamani, una operación que le permitió elevar su tenencia en la empresa a 41.5%, desde el 20.59% que poseía al cierre del 2024, de acuerdo con información del último reporte anual disponible.
La apuesta del dueño de Televisa en Ollamani es una señal positiva para el mercado y para potenciales inversionistas, dijo a EL CEO Brian Rodríguez, analista bursátil de Monex Casa de Bolsa.
Es positivo porque genera confianza y eso valida la visión positiva, que hay buenas expectativas, y que al final del día el proyecto es importante
dijo.
Ollamani surgió de una escisión de Televisa, y además del negocio deportivo, también opera la cadena de casinos PlayCity, Editorial Televisa y el segmento de distribución de medios Intermex.
Su debut en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ocurrió el 20 de febrero de 2024, y hasta el cierre del 8 de enero, sus CPO’s registran una ganancia de 158%, según datos de Investing.com.
Los especialistas proyectan que la empresa aún tiene espacio para crecer, gracias a que parte de su desempeño está ligado a los méritos deportivos del Club América. En sus 109 años de historia, el club capitalino presume de 40 títulos nacionales e internacionales, siete de ellos obtenidos en los últimos cinco años.

El potencial de Ollamani
Las acciones de Ollamani pueden escalar hasta los 112 pesos, de acuerdo con estimaciones de la casa de bolsa GBM. Esto significa un potencial de crecimiento de 47%, si se toma en cuenta el precio de cierre del 8 de enero, de 76.20 pesos por CPO.
Para GBM, un catalizador es la entrada del gestor de fondos de inversión General Atlantic al negocio deportivo de Ollamani, anunciada a finales de diciembre. El fondo poseerá un interés de 49% en Grupo Águilas, una subsidiaria de Ollamani que concentrará el negocio deportivo.
La operación, valuada en 490 millones de dólares con los ajustes correspondientes a la deuda neta de Ollamani, estipula que el 51% restante del capital social quedará en manos de Ollamani. Esta operación representa una vía “clara y creíble” para generar valor para los accionistas, de acuerdo con GBM.
Podríamos incluso argumentar que existe margen para una recalificación de las operaciones de futbol mediante una mayor disciplina operativa y una gobernanza de nivel institucional derivada de esta nueva alianza
apuntó la casa de bolsa en el reporte.
Otro catalizador es la operación del Estadio Banorte –antes conocido como Estadio Azteca– que será sede de algunos juegos del Mundial de Futbol de la FIFA 2026, incluido el partido inaugural. Tras su renovación, que concluirá en marzo, y la participación de operadores experimentados como parte de la alianza con General Atlantic, el inmueble se perfila como un atractivo de Ollamani.
Además, consideró GBM, los terrenos adyacentes podrían abrir la puerta al desarrollo inmobiliario a largo plazo.
Azcárraga tiene menos exposición en Televisa, pero conserva el poder
El viraje de Emilio Azcárraga a los negocios deportivos ocurre también en medio de la venta de acciones a dos de sus socios y actuales codirectores en Televisa: Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia.
La venta, que se limitó a acciones series A –y no a CPOs– estuvo valuada en más de 1,926.3 millones de pesos, de acuerdo con documentos presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés). Sin embargo, contrario a lo que pareciera, no se trata de una pérdida de poder de Azcárraga Jean dentro de la firma de telecomunicaciones.
Los términos de la venta contemplaron que el empresario mantendrá los derechos de voto asociados a las acciones que vendió a sus socios, así como de los CPOs de Televisa que tanto de Angoitia como Gómez ya poseían.
Con ello, Emilio Azcárraga conserva la facultad de nombrar, destituir, o ratificar a los miembros del consejo de administración de la emisora.
La compañía busca consolidar los cambios que emprendió hace algunos años para enfocarse en el negocio de telecomunicaciones. De hecho, el inicio de esta etapa de reestructura inició en 2017, cuando Emilio Azcárraga decidió dejar la dirección general, que fue asumida por Gómez y de Angoitia.
En octubre de 2024, el empresario también dejó la presidencia del consejo de administración de Televisa mediante una licencia indefinida.
En medio de toda esta reestructura corporativa, la emisora no vive su mejor momento en el mercado de valores desde hace varios años. De hecho, de junio de 2015 –cuando Televisa alcanzó un máximo histórico en la BMV– hasta el momento de la salida de Azcárraga como presidente del consejo, los títulos perdieron 92.7% de su valor.
Los accionistas dentro de Televisa
A la par de una participación menos visible de Emilio Azcárraga en Televisa, en los últimos años se han sumado nuevos accionistas. El primero de ellos fue el financiero David Martínez, la cara detrás de la firma Fintech Advisory, cuya estrategia de negocios se caracteriza por rescatar empresas emproblemadas.
El empresario mexicano adquirió una participación de 7.8% en Televisa en septiembre de 2024, lo que lo posicionó como el tercer mayor accionista, solo detrás del propio Azcárraga Jean, y de la operadora de fondos mutuos Dodge & Cox. Tan solo cinco meses después, Martínez elevó su participación a 9.7%.
No es el único movimiento accionario. En octubre de 2025, Eduardo Tricio Haro adquirió un interés de 7.2%, de acuerdo con datos de la SEC. La operación ocurrió tras reducir su participación en Grupo Aeroméxico, que en noviembre pasado regreso al mercado bursátil con una Oferta Pública Inicial (OPI) tanto en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE), como en la BMV.
Sin embargo, a días de la entrada de Tricio Haro, se produjo la salida de Dodge & Cox como segundo mayor accionista de Televisa. A cambio, la televisora de Chapultepec sumó a otro inversionista de renombre en Wall Street: Mario Gabelli, quien se hizo de 5.5% de participación.
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