Claudia Sheinbaum plantea a Coca-Cola usar más azúcar mexicana en refrescos
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que durante la reunión con ejecutivos de Coca-Cola planteó abrir un diálogo para impulsar el uso de azúcar producida en México en la elaboración de bebidas.
Sin embargo, explicó que actualmente muchas fórmulas utilizan fructosa importada, mientras que el precio del azúcar nacional se mantiene en niveles bajos, lo que abre la posibilidad de reconsiderar su uso en el mercado.
Durante su conferencia, la jefa del Ejecutivo señaló que propuso sentarse con las empresas del sector para revisar cuánta azúcar de origen mexicano podría incorporarse nuevamente en la producción de refrescos.
Yo les pedí (el tema) del refresco, que se hace con mucha fructuosa, que la mayoría viene importada y cada vez usa menos azúcar producida en México; incluso cuando tienen azúcar de caña sabe distinto el refresco
apuntó la mandataria.

Va por apoyo a la industria
Explicó que el objetivo sería apoyar al sector azucarero nacional, aprovechando el contexto de precios bajos que enfrenta actualmente esta materia prima dentro del país.
Claudia Sheinbaum también señaló que en los últimos años la industria refresquera ha incrementado el uso de fructosa, un endulzante que en gran parte proviene del extranjero. Según explicó, esta tendencia ha provocado que cada vez se utiliza menos azúcar de caña mexicana, incluso cuando las bebidas que la contienen suelen tener un sabor distinto al elaborado con otros endulzantes.
La mandataria aclaró que en el encuentro con los directivos de Coca–Cola no se abordó el tema del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas azucaradas. Subrayó que el asunto ni siquiera fue mencionado durante la conversación, la cual se concentró principalmente en temas de producción, inversión y abastecimiento de insumos.
Lo que dicen las empresas del sector refresquero
Las principales embotelladoras de Coca-Cola en México, como Coca-Cola FEMSA y Arca Continental, han señalado que la industria atraviesa un periodo de ajustes en su estrategia comercial y productiva. Entre los factores que influyen se encuentran los cambios regulatorios, las presiones fiscales y la evolución en las preferencias de consumo de los clientes.
Uno de los cambios más relevantes tiene que ver con el incremento del IEPS a las bebidas azucaradas, que para 2026 podría elevarse hasta 3.08 pesos por litro, lo que ha llevado a las empresas a replantear sus fórmulas y portafolio de productos.
En este contexto, las compañías han impulsado una estrategia enfocada en bebidas con menos azúcar o sin calorías, además de reforzar formatos retornables y presentaciones que permitan mantener precios competitivos en el mercado.
Directivos del sector han señalado que el objetivo es adaptarse a un entorno más complejo para el consumo, en el que el aumento de impuestos y la inflación pueden afectar el volumen de ventas en los próximos años.
Al mismo tiempo, las empresas aseguran que mantendrán el diálogo con autoridades mexicanas para encontrar esquemas que permitan equilibrar las políticas de salud pública con la viabilidad económica del negocio refresquero en el país.
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