
Chevron, Shell y Repsol sacan provecho de la escasez mundial de diésel
Las condiciones internacionales en el negocio del petróleo y los hidrocarburos también se reflejaron en los resultados financieros de las grandes petroleras transnacionales.
La escasez de diésel y otros productos refinados en el mercado internacional a causa de las tensiones políticas y las interrupciones en las cadenas de suministro, ha sido aprovechada por grandes empresas del sector como Chevron, Repsol y Shell, que ajustaron sus operaciones para producir más destilados y aprovechar los elevados márgenes de refinación.
En su llamada con inversionistas, Chevron destacó que consiguió incrementar en 10% su producción de destilados —que incluye gasolina y diésel—; mientras que Shell apuntó un aumento de 5% en la producción de diésel respecto al tercer trimestre de 2025.
La mayor producción de productos de alto valor llega en un momento de restricciones internacionales de suministro. Las empresas petroleras están aprovechando su infraestructura para responder a la demanda de combustibles.
Chevron dijo que su refinería Pascagoula, en Mississippi, alcanzó su mayor producción de diésel de los últimos tres o cuatro años. Mientras que la directora financiera de Shell apuntó que la refinería de Pernis, en Países Bajos, alcanzó un récord de producción de diésel durante agosto.

Repsol advierte presión sobre el suministro de diésel
En Europa, Repsol identificó una mayor presión sobre la disponibilidad de combustibles, particularmente diésel, ante las interrupciones logísticas y la reducción de exportaciones desde algunas regiones productoras.
Josu Jon Imaz, CEO de la compañía, expresó su preocupación por el abastecimiento europeo durante los próximos meses, especialmente ante la posibilidad de un invierno más frío que eleve el consumo energético.
Explicó que una mayor demanda de gas para calefacción y generación eléctrica podría incrementar la utilización de diésel como combustible sustituto, lo que añadiría presión a un mercado que ya enfrenta restricciones de oferta.
De acuerdo con los indicadores presentados por Repsol, el diésel alcanzó un promedio de 180 dólares por barril durante el tercer trimestre de 2026, un incremento anual de 88%. El queroseno registró un aumento de 84%, hasta 170 dólares por barril, mientras que la gasolina avanzó 60%, a 141 dólares por barril.
Este comportamiento también benefició las operaciones industriales de la compañía española, cuyo margen de refinación alcanzó 36.20 dólares por barril, frente a los 8.80 dólares registrados en el mismo periodo de 2025.
Repsol señaló que el margen podría mantenerse en niveles favorables durante 2027, aunque estimó que se moderaría hasta aproximadamente 19 dólares por barril.
Márgenes elevados impulsan el negocio de refinación
Las condiciones internacionales en el negocio del petróleo y los hidrocarburos también se reflejaron en los resultados financieros de las grandes petroleras transnacionales.
Shell reportó una ganancia ajustada de 3,751 millones de dólares en su negocio de productos durante el tercer trimestre, frente a 758 millones en el tercer trimestre de 2025, impulsada principalmente por los mejores márgenes de refinación.
En tanto, Repsol registró una utilidad neta ajustada de 1,985 millones de euros en su negocio Industrial durante el período de julio a septiembre del presente año, frente a 305 millones en el mismo periodo de 2025.
Las tres compañías coincidieron en señalar que las restricciones de suministro, los conflictos internacionales y los cambios en los flujos comerciales están modificando las condiciones del mercado de combustibles.
Mientras Chevron apuesta por mejoras tecnológicas para elevar el rendimiento de sus refinerías, Shell ajusta su producción para priorizar destilados y Repsol refuerza sus inventarios ante los riesgos de abastecimiento.
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