CFEnergía, en la mira por adeudos e inconsistencias en su operación tras auditoría
CFEnergía, filial de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) encargada de la comercialización, transporte y suministro de gas natural, se encuentra bajo escrutinio por adeudos, opacidad, omisiones y proyectos detenidos, tras la información recabada en una auditoría interna.
De acuerdo con Mario Maldonado, director general de EL CEO, la filial dirigida por Eréndira Corral Zavala enfrenta una situación similar a la de Petróleos Mexicanos (Pemex): adeudos millonarios, pasivos históricos sin resolver y decisiones estratégicas pendientes, factores que se han acumulado hasta convertirse en una potencial “bomba de tiempo”.

CFEnergía y sus adeudos millonarios
El ejemplo más claro de los adeudos de la filial se encuentra en el contrato SuperAMA, donde la compañía acumula 8,357 millones de pesos, monto al que se suman otros 4,636 millones de pesos correspondientes a facturación reciente aún no liquidada.
Dentro de estas cifras se incluyen cargos por transporte, almacenamiento y regasificación de gas natural que no han sido cubiertos desde 2025, según la información recabada por Mario Maldonado.
La auditoría interna también reveló inconsistencias en la rendición de cuentas y una falta de control en la relación entre costos y beneficios dentro de los esquemas de suministro.
En términos simples, no está claro quién paga qué ni bajo qué lógica, lo que abre espacios de discrecionalidad en contratos multimillonarios,
señaló el director general de EL CEO.
Auditoría destapa más inconsistencias
El patrón de irregularidades se repite en el rubro de infraestructura, donde CFEnergía no reconoce pagos por 199 millones de pesos en estaciones de compresión clave ubicadas en Soto La Marina y Altamira. A ello se suma un adeudo histórico de 506 millones de pesos relacionado con los buques de gas natural licuado Gematta, Galea y Solaris.
La operación de la compañía presenta un panorama similar. Destaca el caso del proyecto Puerta al Sureste, donde la empresa ha pagado cerca de 600 millones de pesos desde 2025 por un gasoducto que no transporta gas debido a fallas en la interconexión.
Asimismo, la entrada en operación de plantas en la Riviera Maya ha registrado retrasos derivados de problemas de interconexión con Mayakan y el proyecto Cuxtal II, los cuales aún no cuentan con definiciones claras.
La combinación de estos factores, sumada a adeudos adicionales por casi 399 millones de pesos acumulados entre 2017 y 2022 por contratos de suministro en Baja California, podría llegar a desestabilizar el mercado nacional de gas e incluso encarecerlo a partir de 2027.
Nada de esto, por separado, sería completamente extraordinario en un sector complejo como el eléctrico y con los enormes problemas de abasto de gas que arrastra México. El problema es cuando todo ocurre al mismo tiempo: adeudos, opacidad, omisiones y proyectos detenidos,
afirmó Mario Maldonado.
Con información de El Universal
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