Bancos frenan el crédito en México por la incertidumbre del T-MEC: Fitch
La banca mexicana enfrenta una perspectiva de deterioro ante la incertidumbre generada por la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como por las medidas proteccionistas impulsadas por el gobierno de Donald Trump, advirtió la agencia Fitch Ratings.
Este entorno ha provocado un freno en las inversiones y una mayor cautela tanto en la colocación como en la demanda de crédito, explicó Alejandro Tapia, senior director del equipo de Instituciones Financieras de Fitch.
En 2023 y 2024 observábamos a una banca creciendo su portafolio total, en términos nominales, alrededor de 10% o 12%. Las cifras más recientes ya muestran un crecimiento cercano al 6%
señaló Tapia en entrevista.
En este contexto de desaceleración, la calificadora anticipa un impacto moderado en la rentabilidad de los bancos. El ajuste obedece, principalmente, a una comparación con años de fuerte expansión del crédito al consumo, así como a un deterioro acotado en ciertas carteras.

Mundial 2026, ¿un impulso al crédito?
Pese a este panorama, Fitch no prevé un deterioro significativo en el perfil financiero o crediticio del sistema bancario mexicano, el cual viene de un ciclo particularmente positivo en años recientes.
“Creemos que será un periodo de wait and see para la banca de aquí a junio. Dependiendo del resultado de la renegociación del T-MEC, podría haber un upside en el crecimiento del crédito hacia adelante, aunque hoy persiste un nivel elevado de incertidumbre”, añadió Tapia.
Además, destacó que los bancos en México cuentan con sólidos niveles de capitalización, fondeo y liquidez, lo que les permitirá absorber choques macroeconómicos. Bajo este escenario, Fitch espera que la banca vuelva a mostrar resiliencia en 2026, aun en un entorno desafiante.
Incluso, algunos de los principales bancos del país mantienen una visión optimista. Marcos Ramírez Miguel, director general de Grupo Financiero Banorte, afirmó recientemente que las perspectivas para México son favorables, impulsadas, entre otros factores, por la derrama económica asociada al Mundial de Futbol, del que el país será una de las sedes junto con Estados Unidos y Canadá.
Banorte prevé crecimientos de doble dígito, cercanos al 10%, en distintos rubros durante este año.
¿Qué pasa con la banca en Latinoamérica?
El escenario para los bancos en América Latina es distinto. Para 2026, Fitch mantiene una perspectiva neutral, al considerar un balance entre riesgos al alza y a la baja en el corto plazo, así como una resiliencia sostenida de las ganancias.
La reducción de las tasas de interés oficiales presionará a la baja los márgenes de interés netos, que han sido un pilar de la rentabilidad en los últimos años. El bajo crecimiento económico y los retos locales y globales podrían afectar ligeramente la calidad de los activos y limitar el crecimiento del negocio
señaló la agencia en un reporte.
No obstante, Fitch subrayó que los niveles de liquidez y financiamiento de la banca regional se mantienen sólidos, respaldados por flujos de inversión que buscan diversificar activos fuera de Estados Unidos.
Fintechs también resienten el entorno
La tendencia negativa no se limita a la banca tradicional. Marcela Galicia, responsable del análisis de Instituciones Financieras No Bancarias (IFNBs) para México y Centroamérica en Fitch, indicó que el sector fintech también enfrenta presiones derivadas de la incertidumbre macroeconómica.
Un posible deterioro del empleo podría afectar la capacidad de pago de los clientes de estas entidades. Sin embargo, Galicia destacó que muchas de estas empresas suelen iniciar operaciones con niveles de capitalización sólidos, especialmente aquellas que buscan obtener una licencia bancaria.
En el caso de las plataformas digitales enfocadas en captación, esta ha disminuido, en parte, por la baja en las tasas de rendimiento, el efecto de los llamados “cazadores de tasas” y la estacionalidad de la cuesta de enero.
Entre junio y noviembre de 2025, la captación de las empresas que operan como Sociedades Financieras Populares (Sofipos) —algunas de ellas identificadas como neobancos o fintechs— cayó 6.4% en términos nominales, según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
En cuanto al fondeo, Galicia señaló que las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) seguirán enfrentando condiciones más estrictas, con mayores requerimientos de garantías, tras el impacto reputacional derivado de quiebras y concursos mercantiles como el de Crédito Real.
Este contexto ha llevado a que el fondeo pase de esquemas principalmente quirografarios a estructuras mayoritariamente garantizadas, con una prima de riesgo más elevada.
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