Para este año, se espera que el 55% del total de la deuda a largo plazo colocada en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) esté vinculada a la sustentabilidad, en vista de que el apetito de los inversionistas por proyectos sostenibles ha crecido de manera exponencial en México después de la pandemia. 

De acuerdo con José Oriol Bosch, director general del centro bursátil, hubo un cambio de mentalidad de las empresas en los últimos años, que vieron los beneficios de cumplir con los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG), y que se refleja en las proyecciones para 2023.

En su participación en Norte Económico, el podcast de Grupo Financiero Banorte, Bosch enfatizó que desde 2016, cuando se emitió el primer bono verde en el país, la colocación de deuda a largo plazo ligada a los criterios ASG ha ido creciendo exponencialmente: de 11% en 2020 a 27% en 2021 y 44% el año pasado.

 

Hoy en día ya hay datos duros en donde podemos confirmar que el ser una empresa sustentable no quiere decir que tengas que sacrificar parte de tu rendimiento (…) Las empresas también se empiezan a dar cuenta de que no necesariamente son costos, sino que, al contrario, puedes tener beneficios por ser una empresa que cumple mejor los criterios ASG

 

declaró Bosch.

En ese sentido, el gran reto del país será enfrentar el llamado greenwashing o ecoblanqueo, un término que hace referencia a la propaganda engañosa que hacen las empresas para conseguir financiamiento sin ayudar al medio ambiente.

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Reto de la educación financiera

Si se habla de los desafíos, Oriol Bosch aseguró que siguen enfrentando desde hace años uno de sus obstáculos más grandes: el bajo nivel relativo de la oferta y la demanda.

 

El director de la BMV señaló que la principal área de oportunidad en el país gira en torno a la educación financiera. Por un lado, la mayoría de los empresarios sobreestiman los costos necesarios para listar en la Bolsa y subestiman sus beneficios. 

Por su parte, la población adulta carece de una cultura financiera que se puede ver en la baja tasa de bancarización del país.

Tenemos que trabajar primero y enfocarnos más en la demanda, en el número de inversionistas. Lo vemos como porcentaje de población adulta: estamos hablando todavía de cerca de 3 o 5% máximo, pero si lo comparamos con otros países desarrollados, hay más del 50% de la población adulta invirtiendo en el mercado de valores. Creo que también hay una falta de cultura, educación financiera y conocimiento

destacó.

Sobre el surgimiento de nuevas tecnologías y la digitalización del mercado bursátil mexicano, Oriol Bosch analizó sus ventajas, pero también las áreas de oportunidad y la competencia que esto significa. 

Explicó que la conectividad permite que cualquier persona a través de una aplicación en su teléfono celular pueda abrir una cuenta e invertir. Nunca había sido tan fácil. Sin embargo, esto significa también que pueden optar por otras plataformas si en México no tenemos el nivel de tecnología para competir.

Finalmente, José Oriol Bosch destacó que el sistema financiero del país se mantiene fuerte y con altos niveles de liquidez.

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