Fed. Foto: Reuters

24 de febrero 2021 | 1:57 pm

Puede llevar más de tres años alcanzar los objetivos de inflación de la Reserva Federal, dijo a legisladores este miércoles el presidente de la Fed, Jerome Powell, una señal más de que el banco central de Estados Unidos planea ver más allá de cualquier repunte pospandémico de los precios y dejar las tasas de interés sin cambios durante mucho tiempo.

“Sólo estamos siendo honestos sobre el reto”, dijo Powell a la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes cuando se le preguntó sobre las proyecciones de la Fed de que la inflación se mantendrá en o por debajo del objetivo del 2% del banco central hasta 2023.

La Fed ha dicho que no subirá las tasas de interés hasta que la inflación haya superado el 2% y creemos que podemos hacerlo, creemos que lo haremos. Puede llevar más de tres años, dijo Powell.

Los comentarios del jefe de la Fed son los últimos en una serie de amplios esfuerzos del banco central para explicar al público, y particularmente a los inversores del mercado de bonos, por qué sus políticas probablemente se mantendrán sin cambios por tal vez un extendido período.

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Inflación, el nuevo juego

Los retornos de los bonos del Tesoro han subido últimamente, con el riesgo de una posible aceleración de la inflación en el foco a medida que Estados Unidos expande su programa de vacunación y avanza hacia una reapertura de sus economías tras la pandemia. Algunos conjeturan con que la Fed podría necesitar endurecer su política monetaria más rápido que lo esperado.

Pero Powell, y otras autoridades monetarias, han refutado constantemente dicha idea con una simple fórmula: vean los datos.

La Fed, por ejemplo, ha dicho que planea continuar con la compra de 120,000 millones de dólares mensuales de deuda y activos respaldados por el gobierno “hasta que se hayan logrado sustanciales mayores progresos” hacia los objetivos de pleno empleo e inflación.

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Con el objetivo de inflación muy lejos, las autoridades del banco central se han centrado en lo que ven como una importante brecha en el mercado laboral, una cicatriz que va mucho más allá de la tasa de desempleo general para incluir preocupaciones sobre el desproporcionado desempleo entre las minorías, y el éxodo de las mujeres de la fuerza laboral.

Powell, quien se presenta esta semana en el Congreso como parte de sus apariciones obligatorias dos veces al año en el Capitolio para entregar actualizaciones sobre la economía, aseguró que la Fed necesita ver progresos tangibles antes de cambiar de marcha, no sólo una mejoría anticipada.

La política “es lo que parece, datos entrantes reales que nos acercan a nuestros objetivos”, le dijo a los legisladores.

Venta de bonos

Los rendimientos de la deuda pública ajustados a la inflación están subiendo, al igual que la presión para que la Reserva Federal y el Banco Central Europeo (BCE) frenen de alguna manera el alza antes de que frustre una recuperación económica que han alimentado cuidadosamente con enormes cantidades de dinero fresco.

Los rendimientos soberanos han subido este año debido a que las perspectivas de estímulo fiscal en Estados Unidos y la puesta en marcha de la vacuna para el COVID-19 elevan las perspectivas de crecimiento e inflación, un fenómeno que ahora se ha trasladado a los llamados rendimientos reales, es decir, los costos de los préstamos ajustados a la inflación.

Hasta hace poco, los mercados bursátiles ignoraban la caída de los precios de los bonos, posiblemente por considerarla una señal tranquilizadora de recuperación económica, pero el sutil cambio que se está produciendo ahora no será del agrado de ellos ni de las autoridades de políticas monetarias.

Los rendimientos reales de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años subieron el viernes por encima del 0% por primera vez desde junio y los retornos reales a 10 años subieron 20 puntos básicos (pb) la semana pasada.

La venta de papeles se ha extendido incluso a Europa, a pesar de su lenta recuperación y de la débil inflación. Alemania registró la semana pasada un aumento de 26 puntos básicos en el rendimiento real a 10 años, el mayor en casi un año.

Peor aún, el aumento de la rentabilidad real está superando a la nominal tanto en Alemania como en Estados Unidos. Básicamente, las expectativas del mercado sobre la inflación futura están cayendo al mismo tiempo que aumentan los costos de los préstamos.

Crecimiento económico

El resultado es un endurecimiento de las condiciones financieras, algo negativo para el crecimiento económico.

“Si yo fuera un funcionario a cargo, estaría muy preocupado. Si los rendimientos reales suben lo suficiente, de repente hay un endurecimiento muy importante de las condiciones financieras y toda la relajación, monetaria y fiscal, se queda en nada”, dijo Charles Diebel, jefe de renta fija de Mediolanum International Funds.

Esto puede estar ocurriendo ya. Un índice de condiciones financieras globales elaborado por Goldman Sachs ha alcanzado su nivel más alto en un mes.

Un índice de liquidez de CrossBorder Capital tiende a caer 12 puntos por cada aumento de 100 puntos básicos en los rendimientos reales, según el director gerente de la consultora, Michael Howell.

Por lo tanto, el movimiento de este año implica una disminución de la liquidez de 2.5 billones de dólares, o alrededor del 1.5%, según las estimaciones de Howell.

Lagarde habla sobre el tema

La jefa del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, habló el lunes sobre el tema, diciendo que estaba vigilando de cerca la subida. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha prometido que las políticas expansivas se mantendrán durante algún tiempo.

Los rendimientos reales son importantes porque, a diferencia de los nominales, representan el costo real del capital y, por lo tanto, tienen un mayor impacto en los costos de los préstamos para los gobiernos, las empresas y los hogares.

También determinan la prima que ganan los inversores por mantener la renta variable frente a la renta fija: Un salto de 100 puntos básicos en el rendimiento real fue lo que alimentó el “malestar” del mercado en 2013.

Esto puede explicar por qué el S&P 500 registró el lunes la mayor racha de pérdidas desde el pasado febrero y el bitcoin ha bajado un 12% esta semana.

“El movimiento de los rendimientos reales va a ser un verdadero reto en este entorno de mercado, especialmente en algunas de las clases de activos más arriesgadas, donde vimos que los bajos rendimientos reales se utilizaron como justificación para valoraciones muy altas”, dijo Ross Hutchison, un gestor de fondos de Aberdeen Standard Investments.

Los mercados parecen reacios a aceptar garantías.

Los comentarios de Lagarde no impidieron que los retornos de la zona del euro siguieran subiendo el martes, mientras que los costos de endeudamiento de Nueva Zelanda aumentaron a pesar de las palabras del banco central en la reunión de política monetaria del miércoles.

Sufrimiento real para el BCE

Por supuesto, los rendimientos reales siguen siendo bajos y es posible que la subida no se mantenga, ya que la inflación sigue estando latente en la mayoría de las grandes economías.

La Fed puede al menos consolarse con las señales de recuperación económica de Estados Unidos, pero el BCE tiene claros motivos para preocuparse.

Mientras los analistas suben sus expectativas de crecimiento para Estados Unidos, la Comisión Europea ha recortado las suyas para la zona euro este año al 3.8% desde el 4.2%.

La cuestión es qué podrían hacer los bancos centrales.

Podrían ampliar la compra de bonos o adoptar el control de la curva de rendimiento, es decir, fijar los rendimientos de los bonos de un determinado vencimiento.

El estratega jefe de Danske Bank, Piet Haines Christiansen, dice que el BCE podría contener el aumento de los rendimientos reales intensificando el ritmo de las compras de activos. De su programa de compra de bonos de emergencia de 1.85 billones de euros, ha usado hasta ahora 855,000 millones de euros.

Christiansen sostiene que no tiene claro si el aumento de los rendimientos reales, que él mide utilizando la tasa swap del euro a cinco años, irá a más, ya que espera que el BCE intervenga.

“Pero desde una perspectiva de riesgo, si esto se transmite a la economía real, lo que acabará ocurriendo si esto no es contrarrestado por el BCE, el banco central tendrá que hacer aún más”, dijo.

En última instancia, el BCE podría tener que seguir a la Reserva Federal en la revisión de su marco de objetivo de inflación, aclarando esencialmente que mantendrá una política expansiva incluso si la inflación supera los objetivos, según el asesor económico jefe de Morgan Stanley, Reza Moghadam.