España superó el lunes a China en el número de casos de coronavirus con un registro total de 85,195 infectados, a diferencia de los 81,470 del país donde se originó el coronavirus COVID-19.

La cifra de 812 fallecidos sumada en esta jornada elevó la cantidad de muertos por el virus en España a 7,340.

Tras alcanzar un crecimiento de 20% el pasado miércoles, el ritmo diario de nuevos casos ha ido bajando a 18% el jueves, en un 14% el viernes, 12% el sábado, 9% el domingo y 8% del lunes, según la doctora María José Sierra, del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

“Estos datos hay que tomarlos con muchísima cautela porque tenemos que ir consolidando la información que nos va llegando estos últimos días, pero realmente es lo que esperábamos con estas medidas de distanciamiento total tan importantes”, dijo Sierra, que sustituyó al jefe del dispositivo de emergencias, Fernando Simón, que dio positivo por COVID-19.

Por ello, el gobierno endurece las restricciones sobre una población que entra en su tercera semana de uno de los confinamientos más estrictos de Europa.

Pedro Sánchez dio 24 horas extra a las empresas para que suspendan sus operaciones y a partir del martes parará toda la actividad que no sea considerada esencial.

Los líderes empresariales criticaron las acciones del gobierno y dijeron el fin de semana en un comunicado que las medidas “van a generar un enorme impacto sin precedentes” en la economía española y podrían “llevar a una crisis más profunda de la economía que podría llegar a ser social”.

También anunció que impondrá límites a los precios de los funerales, tras reportes de aumentos indiscriminados dada la alta demanda.

Mientras tanto, la inflación en España se ralentizó fuertemente en marzo a 0.2% interanual, acentuando una tendencia iniciada en febrero, según la estimación provisional publicada este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Esta desaceleración se debe sobre todo “al descenso de los precios de los carburantes y combustibles, frente a la subida registrada en 2019” en el mismo periodo, indicó el INE.

Desde 2003, el BCE busca un nivel de inflación “inferior pero próximo a 2%” para la zona euro. A pesar de un arsenal de medidas de impulso, lleva siete años sin alcanzar este objetivo que debería favorecer las inversiones y el empleo.

Con información de Reuters y AFP