8 de enero 2021 | 10:59 am

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el viernes que no asistirá a la ceremonia de investidura de su sucesor, Joe Biden, dos días después de que partidarios del mandatario asaltaran el Capitolio arengados por él para revertir su derrota electoral.

Trump, que desde hace dos meses denuncia sin pruebas un fraude electoral en su contra, reconoció el jueves que su mandato llegaba a su fin. Aunque no admitió explícitamente el triunfo de Biden, prometió “asegurar una transición de poder tranquila, ordenada y sin problemas” en la ceremonia de investidura.

Tras el caos en el Capitolio el miércoles, el Congreso, en una sesión de las dos Cámaras presidida por el vicepresidente Mike Pence, certificó la madrugada del jueves la victoria de Biden en las elecciones del 3 de noviembre, por 306 contra 232 votos del Colegio Electoral, el órgano que decide el ganador de la Casa Blanca

Demócratas sí tramitarán juicio político a Trump

Los demócratas en la Cámara de Representantes de Estados Unidos planean presentar el lunes nuevos artículos para un juicio político contra el presidente republicano Donald Trump, pidiendo su destitución, dijeron el viernes dos personas familiarizadas con el asunto.

Las fuentes señalaron que los artículos, que son cargos formales de mala conducta, fueron elaborados por los representantes demócratas David Cicilline, Ted Lieu y Jamie Raskin luego del asalto de esta semana al Capitolio por partidarios de Trump.

Una copia de la medida que circula entre los miembros del Congreso acusa a Trump de “incitar a la violencia contra el Gobierno de Estados Unidos” en un intento por revertir su derrota ante el presidente electo Joe Biden en las elecciones de 2020.

Los artículos también citan la llamada telefónica de una hora de Trump con el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, en la que le pidió al funcionario electoral estatal que “encontrara” suficientes votos para revertir la elección de ese estado, que ganó Biden.

“El presidente Trump puso en grave peligro la seguridad de Estados Unidos y sus instituciones de gobierno. Amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió con la transición pacífica del poder y puso en peligro una rama coordinada del gobierno”, afirma la legislación.