Si bien la economía mexicana alcanzó crecimientos históricos en la primera mitad del año –por la baja base de comparación–, aún se encuentra por debajo de sus niveles récord en términos absolutos. 

El Producto Interno Bruto (PIB) nacional llegó a su pico más alto al cierre del tercer trimestre del 2018, cuando ascendió a 18.57 billones de pesos reales, justo antes de que terminará la gestión de Enrique Peña Nieto, de acuerdo con datos desestacionalizados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi.

Al comparar este monto con los 17.97 billones de pesos que cerró el PIB en la primera mitad del 2021, ya implementada la estrategia de austeridad y anticorrupción del presidente Andrés Manuel López Obrador, se observa una caída de 3.3%. 

 

Es decir, la economía mexicana está 3.3% por debajo de los niveles máximos logrados en el sexenio pasado, aunque se debe considerar que el país sufrió su peor crisis económica derivada de la pandemia de COVID-19, mostrando su mayor contracción de 18.8% anual con ajuste estacionalizado, desde al menos, 1980.

Dicha disminución fue en el segundo trimestre del 2020, lapso que incluye abril y mayo, meses de total confinamiento y paro de actividades no esenciales para evitar la propagación del virus. 

El resultado de -3.3% se da en contexto de repunte del PIB, ya que en el segundo trimestre del año en curso creció 19.5% a tasa anual desestacionalizada, la mayor variación desde que el Inegi tiene registros actualizados (1980).

La lenta recuperación de la actividad económica del país se dio después de ocho trimestres consecutivos con variaciones negativas, entre el periodo julio-septiembre del 2019 y los primeros tres meses del 2021. 

Esto significa que las bajas en la economía nacional comenzaron antes de la pandemia (alrededor de nueve meses). 

Construcción, de los sectores más dañados

Al cierre de la primera mitad de este año y respecto al pico más alto en el tercer trimestre del 2018, se observa que solo las actividades primarias superan en 3.3% su producción del lapso considerado. Las secundarias se ubicaron 6.0% debajo y las terciarias, 2.0%. 

Dentro de las secundarias, todos sus sectores exhiben caídas, siendo la construcción el más castigado tanto por la contingencia sanitaria como por la reducción en inversión pública, con una reducción de 15.9% de su PIB. 

Las otras bajas fueron de 7.6% en generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final; de 3.0% en minería, y de 2.6% en industrias manufactureras. 

Este último sector es el más importante de México, al contribuir con 16% del valor del PIB nacional.

En el interior de las actividades terciarias, cinco sectores rebasaron el umbral del tercer trimestre del 2018:

  • Servicios de salud y de asistencia social con 16.6% arriba de su PIB del periodo referido;
  • Servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación con 5.9%;
  • Información de medios masivos con 4.7%;
  • Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles con 2.8%
  •  Actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales con 1.9%.

De este grupo, sobresale que servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles es el segundo sector de importancia del PIB nacional, debido a que aporta 11.7%.

Quedaron por debajo: servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos (45.7% menos de lo que registró su PIB en el tercer trimestre del 2018); servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas (24.9%); otros servicios excepto actividades gubernamentales (16.6%); corporativos (14.8%); transportes, correos y almacenamiento (6.2%). 

Así como servicios financieros y de seguros (4.9%); servicios educativos (4.0%); servicios profesionales, científicos y técnicos (2.8%); comercio al por mayor (2.7%), y comercio al por menor (2.7%).