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20 de mayo 2019 | 5:00 am

México ha sido por décadas un paraíso para las empresas mineras nacionales e internacionales, sin embargo, su suerte ha cambiado en los últimos años.

En su desempeño general, que considera la extracción de petróleo y gas, la actividad minera registró un mayor rezago dentro del indicador de actividad industrial para marzo, con una caída de 6.7% en su comparación anual.

Para la Cámara Minera de México (Camimex), el sector ha sido impactado por el pago de derechos mineros para obtener las concesiones creados en 2014, la falta de certeza jurídica y la inseguridad, que restan atractivo para las inversiones internacionales.

La caída en las inversiones fue evidente durante 2018, cuando México recibió 4,550 millones de dólares, cifra menor a los 8,043 millones de 2012, de acuerdo con datos de Camimex.

En tanto, México recibió 383 millones de dólares para la extracción minera el año pasado, cifra 37.8% menor a los 612 millones de 2017. En este periodo, la industria perdió 1.8% de su valor de producción.

La caída en la actividad minera está relacionada con la inseguridad en algunas regiones y con las leyes mineras que se aplican de forma distinta en cada terreno y por las cuales algunas compañías deben parar la extracción

Carlos García, analista del sector para Signum Research.

A los factores adversos para la industria minera se suman los movimientos en defensa de la tierra que podrían tomar mayor fuerza en caso de que la aprobación de proyectos mineros se decida a través de consultas ciudadanas, como ha sucedido en esta administración con el proyecto del aeropuerto de Texcoco y la operación de la termoeléctrica en Yecapixtla, Morelos.

Durante 2017, la producción de oro registró una contracción de 13.6% en 2017 en comparación con la anterior, mientras que la de planta cayó 2.7% en el mismo periodo. La producción de cobre, en tanto, registró una contracción de 5.6, según con los últimos datos disponibles de Camimex.

“México cuenta con una vasta y comprobada riqueza mineral, pero es claro que no basta con tener un potencial geológico minero atractivo si no existe una política minera de Estado que garantice y estimule el desarrollo de la industria”, dijo Daniel Chávez Carrerón, expresidente de Camimex, en su reporte de actividades de 2018.

Por el contrario, para el centro de análisis e investigación Fundar, el sector goza de privilegios a nivel fiscal y sólo aporta 0.35% de sus ingresos por pago de impuestos que recibe el gobierno federal.

Asimismo, Fundar dice que mientras el valor de producción se refleja en ganancias para las empresas, la bonanza minera no se queda en las comunidades donde se extraen los minerales.

El nivel de pobreza de los municipios en donde se extrae plata es 76% mayor al promedio nacional, mientras la pobreza se extiende al 87% en las comunidades productoras de oro, de acuerdo con la organización.

¿Un mejor panorama? No en el corto plazo

El sector minero contribuye con el 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, mientras que México se ubica como el principal productor de plata a nivel internacional, con una participación de 25%.

En el primer trimestre del año, Industrias Peñoles reportó una caída de 8.6% en la producción de oro y de 13.2% en la producción de plata. Grupo México registró un alza de 5.2% en la producción de cobre, el principal de sus metales.

Los especialistas consultados coinciden que las empresas mineras aumentarán la producción de sus minas hacia la segunda mitad de 2019, una vez que inicien actividades en proyectos que se encuentran en proceso de investigación.

En 2018 se registró una desaceleración de volúmenes de producción justificada por el proceso de nuevas operaciones, que afectó los márgenes de las mineras. Hacia el futuro, vemos una coyuntura complicada (por las propuestas de nuevos impuestos) que podría impactar el desarrollo de nuevos proyectos y la entrega de concesiones

Fernando Bolaños, analista bursátil de Grupo Financiero Monex.