Fitch Ratings se alinea con Hacienda; PIB crecerá 2% con plan de infraestructura mixta
Los proyectos de inversión en infraestructura pública y mixta que anunció hace unos días la Secretaría de Hacienda y Crédito Público podrían impulsar la economía mexicana, pero al mismo tiempo deben ser claros para los inversionistas, indicó Fitch Ratings.
La agencia calificadora prevé que el plan de 5.6 billones de pesos, equivalente a 325,000 millones de dólares distribuidos en 1,500 proyectos, inyecten dinamismo a la actividad y logre un crecimiento de hasta 2.0% este año, por encima del consenso del mercado de 1.4%. Así, se alinea a la estimación de Hacienda que proyecta una expansión de 2.5 a 3.0%.
Este gasto debería impulsar el crecimiento del PIB en un 2% este año. Se centra en energía (54%) y transporte (36%), incluyendo ferrocarriles, autopistas y puertos. El plan busca abordar las brechas de inversión que se ampliaron debido a la concentración del gasto en un número limitado de proyectos emblemáticos en los últimos años
explicó la agencia.
Fitch Ratings dijo que si bien el plan de México es ambicioso, su implementación dependerá de detalles de ejecución más claros y de un marco favorable para los inversionistas con suficientes protecciones e incentivos, lo cual aún es incierto.

Transparencia de contratos es fundamental
De tener éxito, el plan podría impulsar la actividad de construcción y crear oportunidades de financiamiento en infraestructura y energía. Sin embargo, su ejecución dependerá de si México puede ofrecer estructuras bancables que los inversionistas institucionales y los prestamistas puedan suscribir.
Fitch considera que los contratos ejecutables, la transparencia en los mecanismos de flujo de caja, una garantía sólida y una regulación predecible son fundamentales para la bancabilidad
añadió la agencia.
Las palancas de crédito clave siguen sin estar claras, incluyendo la combinación prevista de capital y deuda, los umbrales de rentabilidad para el capital privado y la asignación de los riesgos de construcción, demanda y terminación entre el estado, los patrocinadores y los prestamistas.
“Sin mayor claridad sobre estos elementos, la participación privada podría ser insuficiente para que México implemente el proyecto a gran escala”, plantea Fitch Ratings.
Además, el interés de los inversionistas también se verá influenciado por el contexto político general en México, incluyendo las preocupaciones sobre el estado de derecho y la estabilidad regulatoria, así como por la incertidumbre externa como el momento y el tono de las negociaciones relacionadas con el T-MEC.
Proyectos de infraestructura mixtos… a un lado las APP
Fitch señala que el concepto de “inversión mixta” propuesta por el gobierno mexicano refleja un cambio de estrategia ante las tradicionales Asociaciones Público-Privadas (APP).
El gobierno está posicionando el enfoque como una “inversión mixta” en lugar de las tradicionales APP, lo que refleja las sensibilidades políticas en torno al concepto de APP y la preferencia por mantener un mayor control estatal, particularmente en sectores estratégicos como el energético
señala Fitch.
Si bien el gobierno mexicano ha designado a Banobras como el eje central del financiamiento y ha propuesto “nuevos vehículos de inversión y actualizaciones legales”, esto no es suficiente para garantizar el éxito.






