Deuda emisoras

3 de noviembre 2020 | 5:00 am

La crisis económica que se enfrenta por la pandemia del COVID-19 ha impactado los niveles de endeudamiento que registra el país, el cual se ubicó en niveles históricos por 12 billones 163,799 millones de pesos al cierre de septiembre del 2020.

Este monto significó un aumento del 10.1% en términos reales y respecto a los primeros nueve meses del 2019, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

En términos absolutos, las deuda se elevó en 1.11 billones de pesos. Pero no es más alta si se compara con la deuda del 2015, con el gobierno de Enrique Peña Nieto, cuando se observó un mayor aumento de 1.33 billones de pesos.

De hecho, la deuda que se registró en la crisis financiera del 2008-2009 es menor a la del 2015, pues se elevó en 1.11 billones de pesos.

Es decir, la deuda que se tuvo en el gobierno de Peña Nieto se elevó más que en la crisis financiera del 2009 y en este 2020, donde se enfrenta una de las peores crisis económicas que ha vivido el mundo entero.

Recesión y desaceleración elevaron deuda

Durante 2009, el gobierno de Felipe Calderón asumió endeudamiento para reactivar la económica como efecto de la recesión provocada por la crisis financiera en 2009; en tanto, en 2015 se vivió una desaceleración con la que también se busco reactivar la economía con deuda, explicó José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

 Entre 2008-2009 se reconocieron varios pasivos contingentes vinculados al IPAB que se reconocen ahora como deuda, entonces, en términos generales, eso también provocó que la deuda como proporción del PIB creciera de manera importante,

 dijo De la Cruz.

Para este año, si bien la volatilidad del tipo de cambio tuvo una influencia sobre el crecimiento de la deuda, especialmente de la deuda externa, también se debió al déficit que se aprobó para este año al gobierno por parte del Congreso de la Unión, comentó.

Dentro del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la deuda externa se ubicó en 4.85 billones de pesos, lo que significó un aumento del 20.5%, en términos reales y respecto del enero-septiembre del 2019; mientras que la deuda interna se elevó en 4.1%, anual y con un total de 7.30 billones de pesos según datos de Hacienda.

Endeudamiento, en línea con lo aprobado

Pese a que la deuda se ha elevado en más de 1.11 billones de pesos en los últimos 12 meses, el saldo de la deuda neta se encuentra en los niveles que fueron aprobados con por el Congreso de la Unión, dijo el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio.

 La evolución de los saldos de la deuda durante el tercer trimestre del 2020 se encuentran en línea con los objetivos de política fiscal para este año, el sado de la deuda neta se ubicó en 9.3 billones de pesos y el SHRFSP –la medida más amplia de la deuda del país– casi llega a 12.2 billones de pesos

Al cierre del tercer trimestre del 2020, el 73.8% de la deuda neta se denominaba en pesos mexicanos y 26.2% en moneda extranjera, expuso el funcionario en la videoconferencia para explicar el reporte del tercer trimestre de las finanzas públicas el viernes pasado.

El plazo promedio de la deuda interna en valores gubernamentales fue de 7.5 años y el 85% de estos se encuentra en tasa fija y a largo plazo. En la deuda externa el plazo promedio es de 18.4 años y el 100% es a tasa fija, añadió Yorio.

De la Cruz consideró que la situación extraordinaria que vive el país por la pandemia agrava más la situación de las finanzas públicas, especialmente porque le están brindando mayor apoyo las empresas productivas del estado (Pemex y CFE).

Yorio mencionó que con la colocación del bono soberano sustentable, México concluyó su plan de financiamiento externo y para lo que queda del 2020 continuarán midiendo las condiciones del mercado para concluir el financiamiento en moneda local.

El SHRFSP se prevé en 54.7% del PIB al cierre del 2020 en lugar del 45.6% del PIB esperado originalmente, efecto del mayor déficit, la depreciación del tipo de cambio y el menor dinamismo de la economía.