El comercio exterior de México inició el segundo mes del año trazando un panorama de incertidumbre.

De acuerdo con datos desestacionalizados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía ((INEGI), las exportaciones sumaron 47,098 millones de dólares en febrero pasado.

EXPORTACIONES FEB 23

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Dicho monto significó una caída de 5.84%, que representó el peor resultado en los últimos 13 meses.

El panorama para el comercio se ha vuelto más incierto, con mayor volatilidad en los mercados financieros ante temores sobre el sector bancario en Estados Unidos y Europa

señala Banorte.

No obstante, añade que cierta resiliencia podría prevalecer debido a una aceleración en la producción en China tras el Año Nuevo Lunar y el fin de la política de tolerancia cero del COVID a finales del año pasado.

Índice de presiones, en ajuste

Banorte expone que observó una notable mejoría en el índice de presiones en las cadenas de suministro globales de la Reserva Federal de Nueva York en febrero, ajustándose por debajo de su promedio de largo plazo –lo que indicaría que no hay presiones– por primera vez desde que comenzó la pandemia.

Sin embargo, dice que puede ser muy pronto para cantar victoria dado que los costos de transporte subieron de nuevo en marzo de acuerdo con varios indicadores, situación que podría presionar al índice nuevamente.

En México, indica que los fundamentales han seguido dando buenas señales que han impactado al consumo de manera positiva: además, asegura, el nearshoring probablemente seguirá como un motor para las importaciones de bienes de capital.

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Mediano plazo

En el mediano plazo, el grupo financiero asevera que la situación alrededor del sector bancario externo ha incrementado la expectativa de una recesión.

En conjunto con un mayor apretamiento de los bancos centrales a nivel global, esto implica mayores obstáculos para la actividad. Esto último, además de la incertidumbre sobre la dinámica de precios, podría seguir afectando la dinámica de las cadenas de suministro

manifiesta Banorte.

En general, sigue viendo la demanda externa como positiva para el PIB del 2023, aunque probablemente prevé que no sea el principal factor de impulso dados los riesgos hacia delante.

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Desaceleración en febrero

Para Monex, el resultado negativo del comercio exterior avisa de una desaceleración en el segundo mes del año, pues la caída en las importaciones de bienes de consumo sugiere que las afectaciones podrían propagarse a varios sectores.

Aunque, explica, el comercio exterior sigue siendo uno de los elementos destacados en la coyuntura de los últimos 12 meses, las condiciones han cambiado a nivel global y local, por lo que el camino de vuelta al dinamismo podría no ser tan sencillo, sobre todo a partir de la apreciación del peso.

Otras estadísticas como los PMI de economías avanzadas muestran que las industrias y el comercio internacional atraviesan por un mal momento, lo que nos hace mantener una postura de cautela en torno a la perspectiva económica para nuestro país

concluye el grupo financiero.