Adiós Cetes: extranjeros sacan 37,000 mdp en un año
En el último año, los inversionistas extranjeros sacaron 36,827 millones de pesos (mdp) en Cetes, siendo uno de los instrumentos más castigados por los foráneos, según datos del banco de México (Banxico) correspondientes de enero de 2025 al mismo mes de este año.
Lo anterior, tras una era de incertidumbre en los mercados global, reacomodo de portafolios, tensiones geopolíticas, así como los ajustes en la política monetaria con los recortes a la tasa de interés de Banxico, que actualmente está en 7%, estaba en niveles cercanos a 10%.
No obstante, aunque la disminución del rendimiento es considerable, el rendimiento sigue siendo atractivo para deuda en manos foráneas.
En esta línea, este atractivo de la tasa de rendimiento en instrumentos de deuda emitida por el Gobierno Federal se reflejó en un incremento mensual. Pues, el aumento de la tenencia de valores en manos de extranjeros de enero 2026 con respecto a diciembre del 2025 tuvo un crecimiento de 2,217 mdp.

Reconfiguración de cartera
En el panorama general, la tenencia de valores gubernamentales por parte de residentes del extranjero registró un saldo nominal de más de 1.8 billones de pesos al 30 de enero de 2026. Sin embargo, respecto a enero del mismo año significó una fuga de capital golondrino de 32,702 mdp.
Al interior, la reducción en la tenencia de Cetes fue el segundo instrumento más afectado a nivel anual; el primero fue el de los Udibonos, que representó una fuga anual de capitales de 118,477 mdp.
Respecto a enero vs diciembre aumentó la tenencia de valores en manos de extranjeros, pero no fue suficiente para que al comparar contra enero del año pasado mostrara aumento. La salida de capitales está relacionada con mayor aversión al riesgo sobre México
indicó Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco BASE.
Bonos lucen atractivos
En contraste, las cifras del banco central los Bonos fueron los instrumentos de deuda más atractivos, con un aumento anual en enero de 115,317 mdp; los Bonos MS, 7,174 mdp, los Bondes F, 75 mdp, y los Bondes D, 50 mdp.
Esta preferencia por la deuda de largo plazo sugiere que, si bien hay confianza en el rendimiento de México, el país no está exento de riesgos. La fuerte dependencia de estos flujos externos implica que cualquier choque geopolítico o un endurecimiento mayor al esperado en la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) en Estados Unidos, podría detonar un episodio de volatilidad.
Ante un cambio de señales en las tasas externas, este capital podría emprender una salida acelerada, presionando el tipo de cambio y obligando a un reajuste forzado en la estrategia de financiamiento soberano.
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