De la IA a la superinteligencia: Sam Altman pone fecha al próximo gran salto tecnológico
La carrera global por el desarrollo de tecnología no solo busca sistemas más rápidos y precisos. Los gigantes tecnológicos -que hoy compiten por la mejor inteligencia artificial (IA)- también compiten por desarrollar la denominada superinteligencia o inteligencia artificial general (AGI).
Esta tecnología sería capaz de aprender por sí misma, adquirir nuevos conocimientos, comprender y analizar información para resolver casi cualquier desafío intelectual que se le presente, algo que hoy solo pueden hacer los humanos.
En ese escenario, el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, aseguró que este salto tecnológico podría estar más cerca de lo que muchos imaginan y que su empresa trabaja para alcanzar esta tecnología lo más pronto posible.
Sam Altman pone fecha para la superinteligencia
Durante su participación en la AI Impact Summit, celebrada en Nueva Delhi en febrero, el empresario estadounidense afirmó que las proyecciones internas de su empresa sitúan la llegada de la superinteligencia hacia finales de 2028.
De acuerdo con Altman, si las estimaciones de la compañía son correctas, en apenas unos años una parte significativa de la capacidad intelectual del planeta podría trasladarse a la infraestructura tecnológica.
Si estamos en lo cierto, para finales de 2028 una mayor parte de la capacidad intelectual mundial podría residir en centros de datos que fuera de ellos
señaló el CEO de OpenAI.

Una IA que podría superar a científicos
Durante su intervención, Altman reconoció el impacto potencial de una inteligencia artificial con capacidades comparables a las humanas. Según explicó, las primeras versiones de esta tecnología podrían superar el desempeño humano incluso en áreas altamente especializadas.
El propio ejecutivo se puso como ejemplo al explicar que una superinteligencia podría dirigir una gran empresa mejor que cualquier director ejecutivo, e incluso superar a los mejores científicos en investigación.
Estas declaraciones reflejan el enorme alcance que la industria tecnológica atribuye al desarrollo de la IA avanzada, pero también alimentan el debate sobre sus implicaciones sociales y económicas.
La promesa que mueve a la industria
A pesar de ser una tecnología que entusiasma a muchos desarrolladores, no todos los líderes del sector comparten la idea de acelerar su llegada. Figuras como Steve Wozniak y Geoffrey Hinton han manifestado públicamente su preocupación sobre los riesgos que podría implicar.
Aun con estas advertencias, la carrera por liderar la IA continúa acelerándose. Empresas como OpenAI, junto con otros gigantes tecnológicos, compiten por desarrollar sistemas que acerquen la llegada de la AGI.
En este contexto, fijar un horizonte temporal —como el planteado por Altman para 2028— no solo refleja optimismo tecnológico, sino también la apuesta por el futuro de una industria.
Te podría interesar:






