Claudia Sheinbaum se deslinda de AMLO: regresa la práctica del fracking en Pemex
La presidenta Claudia Sheinbaum planteó la posibilidad de que Petróleos Mexicanos (Pemex) regrese a las prácticas de fracking para aumentar la producción de gas y disminuir la dependencia que se tiene de Estados Unidos.
Esta medida marca un desmarque entre la política energética de la mandataria con la de su antecesor y mentor Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien en su sexenio aseguró que el uso de esta práctica tenía un fuerte impacto en el ambiente, ya que genera una gran contaminación y requiere un alto consumo de agua.
Si usas fracking obtienes gas de forma rápida, pero no tendríamos agua (…) Podríamos crecer hasta 6% anual con esta práctica, pero destruimos el territorio. Eso es muy irresponsable
señalaba AMLO en una de sus conferencias de prensa de 2019.
Las críticas del expresidente hacia esta práctica llegaron a su punto máximo en 2024, cuando envió una propuesta al Congreso para prohibir esta forma de extracción de hidrocarburos; sin embargo, esta iniciativa no prosperó en la Cámara de Diputados.
Con la llegada de la presidenta Sheinbaum, la opción de regresar al modelo de fracking revivió, ya que se convirtió en una de las pocas herramientas viables para que Pemex recuperará su nivel de producción.
En septiembre de 2025, Mario Maldonado, director general de EL CEO, adelantó en su columna en El Universal, que el gobierno buscaba regresar a estas prácticas a partir de contratos mixtos.
Se documentó entonces que la fracturación hidráulica, hasta hace poco un tabú político, regresaría como necesidad operativa ante la caída de reservas y la presión financiera de la empresa productiva del Estado (…) Pemex no tiene capacidad para desarrollar por sí solo yacimientos complejos y el gobierno tampoco margen fiscal para sostenerlos
agregó Maldonado en su columna de este jueves.
El “nuevo fracking”: ¿en qué consiste el plan de Claudia Sheinbaum?
A casi siete meses de ser revelada esta información por Mario Maldonado, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó sus intenciones de regresar a esta práctica, asegurando que para evitar el impacto ambiental buscarían nueva tecnología.
En su conferencia de prensa en Palacio Nacional, la líder de la autodenominada Cuarta Transformación aseguró que la fractura hidráulica que pretenden realizar es parte de un “nuevo fracking“, que no provocan daños ambientales como señalaba su antecesor.
“No queremos hacer fracking tradicional, hay nuevas tecnologías que ocupan componentes biodegradables y donde el agua se puede reciclar, reduciendo el consumo”
señaló Sheinbaum.
Además, la presidenta dijo que, aunque no han establecido los mecanismos para llevar a cabo esta forma de extracción, si contemplan la participación de privados a partir de contratos mixtos con Pemex.
Con esta medida, el gobierno federal pretende elevar la producción de gas natural de 2,300 millones de pies cúbicos diarios a 8,000 millones para 2035, con lo que pretenden abastecer todo el consumo nacional.

El analista del sector energético, Ramses Pech, aseguró que para alcanzar el objetivo de abastecer el 100% del consumo local de gas natural se tendría que producir 9,000 millones de pies cúbicos diarios en 2035. Para esto, Pemex tendría que perforar aproximadamente entre 3,000 a 3,500 pozos por año, muy por encima de los 120 a 200 pozos que se perforan actualmente.
¿Qué es el fracking?
La fracturación hidráulica es un proceso usado para la extracción de petróleo y gas natural a través de la perforación del subsuelo. Esta medida consiste en inyectar un fluido de agua y químicos a gran profundidad para fracturar las capas de roca y extraer hidrocarburos.
El fracking se popularizó mundialmente a inicios del siglo XXI debido al incremento en la producción; sin embargo, ha traído consecuencias ambientales severas. La Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) detalló que esta práctica puede traer daños ambientales, ya que el gas se filtra por las rocas fracturadas hacia los acuíferos.
Otros daños documentados incluyen agotamiento de suministros de agua potable (por todo el fluido), contaminación del aire por la perforación y las plataformas de bombeo, grandes emisiones de metano que agravan el calentamiento global, terremotos y daños a la salud que incluyen cáncer y defectos congénitos
señala la asociación.
En México esta práctica se ha realizado desde inicios de los 2000, aunque su popularidad llegó durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, del periodo 2012-2018, ya que fue impulsada con la reforma energética de 2013. Pese a que la medida fue descartada durante los primeros seis años de la denominada Cuarta Transformación (4T), la presidenta Claudia Sheinbaum podría traer de regreso el fracking como herramienta para rescatar a Pemex.
Con información de medios nacionales e internacionales






