Gobierno de México va por mayor producción de gas natural para reducir dependencia externa
El gas natural se consolidó como un insumo estratégico para el crecimiento económico de México, debido a su uso intensivo en generación eléctrica, industria y consumo doméstico. Ante ello, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un plan estratégico para atender el consumo de cerca de 9,000 millones de pies cúbicos diarios.
De acuerdo con la Secretaría de Energía, el 75% del gas natural proviene del extranjero, principalmente de Estados Unidos, lo que genera vulnerabilidad estructural para la economía nacional.
Dependencia externa presiona la seguridad energética
La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, advirtió que esta dependencia expone a México a fluctuaciones de precios internacionales, eventos climáticos y tensiones geopolíticas.
Detalló que el 80% del gas importado proviene de Texas y el resto principalmente de California, lo que concentra el riesgo en regiones específicas.
Además, el gobierno proyecta que la demanda crecerá cerca de 30% hacia el final del sexenio, impulsada por nuevas plantas eléctricas y mayor actividad industrial.
Ante este escenario, la administración federal busca reducir la dependencia mediante una estrategia centrada en la producción nacional y el uso eficiente de energía.

Producción nacional y sustentabilidad, claves del plan para el gas natural
Por su parte, el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, señaló que México cuenta con amplios recursos de gas, tanto convencionales como no convencionales, aún sin explotar completamente.
Según estimaciones oficiales, la producción podría superar los 4,000 millones de pies cúbicos diarios al cierre del sexenio y acercarse a 8,000 millones en la próxima década. Sin embargo, el desarrollo de estos recursos implica retos ambientales, especialmente en técnicas como el fracturamiento hidráulico, que requieren estrictos controles y monitoreo.
La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó la necesidad de equilibrar soberanía energética y sustentabilidad, al tiempo que impulsa el crecimiento de energías limpias.
Para lograr este plan de acción, el gobierno plantea tres ejes clave: eficiencia energética, expansión de renovables y fortalecimiento del gas nacional, con la meta de elevar la generación limpia al 38% en 2030.
Para garantizar un desarrollo responsable, se creará un comité de especialistas, integrado por científicos y técnicos, que evaluará el impacto ambiental y propondrá mejores prácticas. Este grupo elaborará recomendaciones en un periodo aproximado de dos meses, con el objetivo de minimizar riesgos y proteger recursos como el agua.
La estrategia reconoce que el gas natural seguirá siendo un pilar energético, pero busca reducir la dependencia externa y fortalecer la seguridad energética de México.
Te puede interesar:






