México no reducirá su dependencia del gas natural en el sexenio de Claudia Sheinbaum: IMCO
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha planteado reducir la dependencia del gas natural importado. Sin embargo, la meta luce difícil de alcanzar si se considera que actualmente la mayor parte del combustible que se consume en el país proviene de Texas y que la producción nacional no muestra un crecimiento suficiente para cubrir la demanda.
El director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad, Oscar Ocampo, considera poco probable que la dependencia del gas importado se reduzca a 50% en el corto plazo, e incluso ve complicado lograrlo en un horizonte mayor.
En el corto plazo, de aquí a 2030, no va a suceder. No va a suceder porque primero hay que detonar proyectos y, después, esperar a que den resultados
señaló en entrevista con EL CEO.
Actualmente, más del 70% del gas natural consumido en México es importado y se destina principalmente a la generación eléctrica y a la industria. Sin el suministro proveniente de Texas, el país enfrentaría afectaciones generalizadas.
De acuerdo con cifras del Centro Nacional de Control de Energía, el 62.7% de la electricidad en México depende de este hidrocarburo. Aunque Petróleos Mexicanos ha incrementado su producción, esta se destina en gran medida al autoconsumo.

Los datos recientes refuerzan esta tendencia. Durante 2025, los envíos de gas natural desde Estados Unidos a México alcanzaron un récord de 6,758 millones de pies cúbicos, según la Administración de Información Energética.
Las alternativas, bajo duda
Si bien el gobierno ha planteado los contratos de inversión mixta como una vía para reducir la dependencia, Ocampo advierte que estos esquemas no han generado suficiente interés. “Más allá del poco apetito que han despertado, también hay dudas sobre qué tanto podrían elevar la plataforma de producción”, apuntó.
Otra opción es la extracción no convencional mediante fracking. No obstante, el especialista considera que esta estrategia tampoco garantiza resultados, debido a que requiere yacimientos de gran escala para ser rentable.
Ante este panorama, Ocampo plantea abrir nuevamente el sector a la participación privada como operadores, con el fin de diversificar riesgos para Pemex y detonar inversiones.
Estoy hablando de regresar a un esquema quizá no de rondas, pero sí similar. Mientras esa puerta siga cerrada, no veo cómo México pueda incrementar su producción de gas natural de aquí a 2030
sentenció.
Problemas de almacenamiento
Más allá de la dependencia, el verdadero riesgo —advierte— está en la falta de almacenamiento. “Depender no necesariamente es negativo, pero se vuelve un problema cuando no tienes reservas para responder ante un shock externo”, explicó.
El tema no es menor. En 2021, el congelamiento de ductos en Texas provocó apagones en México, evidenciando la vulnerabilidad del sistema.
Para el especialista, el país debería contar al menos con cinco días de almacenamiento de gas natural. Actualmente, apenas alcanza cerca de la mitad de ese nivel y está muy lejos de los hasta 40 días que puede tener Estados Unidos.
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