Minerales críticos ‘brillarán’ en la revisión del T-MEC
A poco más de 120 días de que inicie formalmente la revisión del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en julio de 2026, la agenda tiene un nuevo tema: los minerales críticos.
Lo que antes era una disputa por la soberanía y las concesiones, hoy se perfila como el “ancla” que podría dar a México una ventaja comercial y avanzar en su crecimiento económico, tras años de estancamiento.
México y Estados Unidos establecieron en días recientes un grupo de trabajo de 60 días para definir un Plan de Acción sobre Minerales Críticos. El objetivo es ambicioso: llegar a la mesa de revisión con reglas claras que incentiven la inversión sin comprometer las leyes nacionales, blindando así la competitividad de la región estadounidense frente al dominio asiático.
Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), México es actualmente el tercer exportador de minerales críticos hacia Estados Unidos, con una participación del 7.1%. Aunque todavía se encuentra por debajo de Australia con 26.3% y Canadá con 10.0%.

El salto del sector minero a lo industrial
Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex Casa de Bolsa, destaca que el tema ha pasado de ser una cuestión minera a una estrictamente industrial.
No estamos hablando solo de minería, sino del corazón industrial de Norteamérica. Aspectos como baterías, autos eléctricos, semiconductores y tecnologías de defensa están vinculados al control que los tres países tengan sobre estas cadenas productivas
señala Gómez Ayala.
Para el experto, los minerales críticos tienen el potencial de pasar de ser un “foco de tensión” a un ancla industrial que institucionalice la cooperación, ante las tensiones comerciales de los últimos años. Por ejemplo, los señalamientos de la oficina de representante del comercio de Estados Unidos hacia México, el USTR, relacionados con cambios legales como la nacionalización de litio y restricciones a la participación privada en el sector minero, así como preocupaciones sobre certeza jurídica de impacto en inversión extranjera.
Estos temas generan fricciones dentro del marco del T-MEC porque pueden afectar las reglas de comercio, inversión y apertura de mercados
destacó el economista en jefe de Finamex Casa de Bolsa
La “Hoja de Ruta” de Washington y la oportunidad mexicana
Sin embargo, el éxito de esta estrategia no depende solo de la geología, sino de la infraestructura. Desde la perspectiva de Gabriela Siller, directora de análisis financiero de Banco BASE, advierte que para que el crecimiento de México “explote” en el buen sentido, se requiere una inversión masiva en energía eléctrica, insumo básico para procesar estas tierras raras. Además, sugiere que México debe usar este convenio para negociar la eliminación de aranceles en otras industrias, como la automotriz.
En suma, subraya que Estados Unidos está trazando una hoja de ruta clara para reducir su dependencia de China, y es aquí donde “México debe jugar sus cartas”.
Esto puede ser una palanca para México. Tenemos algunos de los minerales y eso puede ayudar en la revisión del T-MEC
explicó Siller
Las limitaciones de México y su impulso por asegurar minerales críticos
No obstante, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha mostrado un pragmatismo necesario al reconocer las limitaciones del inventario nacional.
México no cuenta con producción propia de titanio, cromo y aluminio, elementos básicos para la industria aeroespacial y automotriz
admitió el secretario durante conferencia matutina.
Dentro de los minerales críticos, algunos son escasos o nulos en México, pero relevantes para la industria, especialmente para la automotriz: aluminio, cadmio, cobalto, cromo, germanio, iridio, litio, níquel, paladio, platino, tantalio, titanio, vanadio.
Y aunque México destaca en la producción de ocho de los 60 minerales críticos de interés para el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), esta relevancia es la que ha llevado a Ebrard a integrar a México en un “equipo de reflexión” global liderado por Washington para delinear un acuerdo multilateral.
El objetivo es que para julio de 2026, cuando inicie formalmente la revisión del tratado comercial (T-MEC), ya existan reglas claras que incentiven la inversión minera sin comprometer las leyes nacionales de cada país.
Impacto económico: El PIB en juego
La apuesta por los minerales críticos no es solo diplomática; es contablemente vital. Siller subraya que la inversión necesaria para este sector impactará directamente en el Producto Interno Bruto (PIB), la integración de México en la cadena de suministros de minerales críticos representa mucho más que una simple meta de exportación.
Es decir, Siller apunta que apostar por esta industria hoy no solo inyecta dinamismo inmediato a la economía, sino que eleva la productividad estructural del país a corto y mediano plazo.
Al consolidar reglas claras y atraer inversión en este sector estratégico, México deja de ser un espectador de la transición energética para convertirse en un socio indispensable de Norteamérica… Si inviertes más ahorita, crece el PIB, pero también, como te haces más productivo, aseguras mayor crecimiento en el largo plazo
afirmó la la directora de análisis financiero de Banco BASE.
El nuevo blindaje macroeconómico de México bajo el T-MEC
Más allá de una simple oportunidad industrial, la integración de los minerales críticos en el bloque de Norteamérica se perfila como un estabilizador clave para las cuentas externas del país. En un entorno de fragmentación geopolítica, la transición hacia energías limpias y semiconductores ha transformado a insumos como el litio y el grafito en activos estratégicos que podrían dictar la solvencia de México en el mediano plazo.
Al reducir la dependencia de proveedores asiáticos, el país no solo fortalece su capacidad manufacturera, sino que asegura flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) que robustecen los fundamentos de la moneda nacional frente a la volatilidad global.
Para Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de VALMEX, el éxito de esta transición dependerá de la capacidad del Estado para ofrecer certidumbre regulatoria y esquemas de colaboración que detonen la infraestructura necesaria.
La incorporación estratégica de minerales críticos dentro del T-MEC no debe verse únicamente como una oportunidad industrial, sino como un ancla de mediano plazo para la estabilidad macrofinanciera de México dentro de una región norteamericana más autosuficiente
concluyó Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de VALMEX.
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