BTS en México: la maquinaria digital detrás de Ticketmaster y los revendedores
Brythany Rosas sigue desde los 13 años a BTS, uno de los grupos de k-pop más importantes de Corea del Sur. Cuando se enteró que venían a México, lo sintió “irreal” y le surgieron dos grandes dudas: el costo de los boletos y si alcanzaría lugar en alguno de los conciertos que la banda dará en Ciudad de México.
“Cuando un artista coreano viene a México, una duda principal es quién los va a traer. (…) En este caso, cuando se supo que eran Ocesa y Ticketmaster se comenzaron a publicar en redes los riesgos, como el precio dinámico —el cual desconocía y me pareció una burla para los fans—”, recuerda Brythany, ahora estudiante universitaria.
Los boletos se agotaron en menos de dos horas y de inmediato fueron ofertados en plataformas de reventa, lo que llevó a los fans a acusar a Ticketmaster de favorecer a revendedores.
Brythany lo recuerda como “unos juegos del hambre” en los que ella logró conseguir una entrada gracias “a la amiga de una amiga”; sin embargo, cientos de miles de fans se quedaron fuera, e incluso hubo personas que no pudieron siquiera pasar a la fila virtual.
El caso BTS no es un hecho aislado, EL CEO encontró que Ticketmaster y plataformas del mercado secundario mantienen una estructura tecnológica que ha permitido la reventa masiva de boletos a nivel mundial, generando ganancias multimillonarias tanto para los revendedores y también para la boletera internacional, así lo ha denunciado la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC por sus siglas en inglés) y siete estados norteamericanos.
Se trata de un ecosistema digital que al menos en México no está regulado, y que empresas como Ticketmaster y Ocesa —investigadas en 2015 por prácticas monopólicas— utilizan para posicionarse como única opción ante los usuarios.
“La reventa no empieza con los revendedores, empieza cuando los revendedores logran comprar boletos”, asegura Fiorentina García Miramón, directora ejecutiva de Tec-Check Organización de Consumidores A.C, una defensora de derechos de consumidores digitales.
‘Quien controla la fila virtual, controla al mercado’
El experto y activista Joseph Anthony Reyna, quien colabora en un juicio civil que enfrenta Ticketmaster en Estados Unidos, explicó a una corte de California que los monopolios que controlan la industria de los conciertos, lo hacen mediante ocho mecanismos; algunos de ellos están relacionados con su propio sistema de interfaces, algoritmos o filas virtuales de venta de boletos, las cuales funcionan como una poderosa maquinaria que mueve el mercado, afectando los precios y generando una especie de compromiso por parte del consumidor.
En su escrito de amicus curiae (amigo de la corte), Reyna explica que, cuando una empresa como Ticketmaster no da detalles de los precios, cambia las fechas de la venta o tiene tarifas dinámicas, genera un ciclo donde los consumidores llegan a tener miedo de no conseguir entradas a su concierto, y pueden experimentar una sensación de urgencia.

“(Esas acciones) individualmente pueden ser legales, pero juntas manipulan la decisión del usuario”, detalla Anthony Reyna.
No por nada, Live Nation Entertainment —matriz de Ticketmaster— reportó ingresos por 8.5 mil millones de dólares entre enero y septiembre de 2025, siendo México uno de sus principales mercados de espectáculos en vivo.
Los revendedores, bots y los filtros de Ticketmaster
Existen diversas evidencias como correos internos y hasta presentaciones de PowerPoint, donde altos funcionarios de Ticketmaster y Live Nation Entertainment mencionan estar al tanto de la compra masiva de boletos para miles de conciertos, según la demanda de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC por sus siglas en inglés) y siete estados norteamericanos.
En 2018, un alto ejecutivo de Ticketmaster admitió en un correo electrónico que por política interna, se “hacen de la vista gorda” ante las compras masivas de revendedores.
De acuerdo con la demanda, la empresa lo permite porque entre 2019 y 2024 obtuvo ganancias por 3.7 mil millones de dólares por tarifas de reventa.
Las evidencias demuestran que el mercado secundario de boletos no es menor, pues han ido creciendo considerablemente, pasando de 3.8 millones de boletos en 2019, a más de 20 millones de tickets en 2024.
Con cada boleto revendido, Ticketmaster y Live Nation ganaron mucho más que con la compra directa, pues cobraron tres cargos distintos:
- tarifa de compra original
- tarifa cobrada al revendedor cuando pone el boleto a la venta por medio de la herramienta de Ticketmaster llamada TradeDesk (que fue dada de baja en octubre de 2025)
- la tarifa al consumidor final al comprar en el mercado secundario.
Los bots dentro de Ticketmaster
Una revisión interna de 2018 reveló que solo cinco empresas revendedoras controlaban 6,345 cuentas de Ticketmaster y poseían 246,407 boletos para 2,594 conciertos en todo el mundo.

Algunas de estas empresas revendedoras utilizan bots —con correos electrónicos generados automáticamente y con diversas tarjetas de débito—, los cuales crean cuentas en Ticketmaster.
Con software de última generación, los bots son capaces de saltarse filas virtuales, eludir captchas, o comprar boletos en milisegundos, mucho antes que los humanos.
Una vez que compran los boletos, estas miles de cuentas se unifican bajo un solo perfil en TradeDesk —la herramienta de reventa—. De este modo, a pesar de tratarse de múltiples operaciones, Ticketmaster consolida la transacción y emite una sola factura por la reventa de miles de boletos.
Es decir, Ticketmaster sabía que una sola revendedora estaba detrás de miles de cuentas de su plataforma, de acuerdo con la demanda de la FTC. Esto a pesar que en 2016 se emitió la Ley Bot en EU, la cual prohíbe el uso de software automatizado para burlar medidas de seguridad.
Un “impacto financiero”
Pero las cuentas automatizadas no son la única herramienta. Un funcionario de Ticketmaster detectó que un sujeto contrató a 1,000 universitarios para comprar ocho boletos cada uno; en total adquirió 8,000 tickets, los cuales terminó revendiendo.
En 2020 Ticketmaster analizó implementar un nuevo modelo para detectar a revendedores, pero no lo hizo porque tendría “un impacto financiero potencial” de más de 200 millones de dólares anuales, de acuerdo con los denunciantes del juicio en una corte de California.
Y aunque Ticketmaster ha solicitado desestimar la demanda, al decir que es solo un tercero que vende boletos y no incita a la reventa, lo cierto es que muchas de las empresas revendedoras detectadas en 2018 siguen operando. Por ejemplo, uno de esos revendedores compró 8,518 entradas para el show de Travis Scott en 2024.
Ticketmaster desestima las acusaciones en EU
La defensa de Ticketmaster pidió en enero pasado que se desestimen las acusaciones de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, y ha respondido punto por punto a cada uno de los señalamientos, con argumentos técnicos. Por ejemplo, que los demandantes no detallan exactamente cómo se viola le Ley Bot.
Inclusive menciona que muchas de las acciones que se mencionan ocurrieron entre 2018 y 2021, que en todo caso de ser un delito, ya prescribió.
Sin embargo, este mes de febrero, una decena de senadores de diversos estados norteamericanos solicitaron a la corte en California sumarse como expertos, para hacer aclaraciones sobre la Ley Bot, porque consideraron que la empresa está eludiendo sus responsabilidades.
Ticketmaster y los boletos para BTS en México
El día de la venta para los conciertos de BTS en México, las fans que consiguieron boletos se llevaron una sorpresa: terminaron pagando más de lo que esperaban, pero dijeron que hicieron el pago por miedo a perder sus entradas.
“Si no hubiera sido por lo mediático que lo hicieron las fans y la presión a las autoridades, las cosas seguirían más injustas de lo que ya son” dice Brythany Rosas.
Antes, durante y después de la venta de los tickets, todo estuvo marcado por la incertidumbre. De hecho los rangos de precios se publicaron solamente con un día de anticipación.
Ante los reclamos, Ticketmaster México emitió un comunicado donde aseguró que no utilizó precios dinámicos ni algoritmos que modificaron el costo de los boletos durante la venta.
Además, detalló que 2.1 millones de usuarios ingresaron a la plataforma en busca de entradas; sin embargo, la disponibilidad total fue de 136,400 boletos, correspondiente a tres fechas de BTS.
“Cuando una empresa no tiene competencia, puede imponer de alguna forma cualquier tipo de precio, que le extrae entonces el bienestar al consumidor”, explica en entrevista con EL CEO Fiorentina García Miramón, directora ejecutiva de Tec-Check.
A pesar de que la compañía aseguró que los precios fueron establecidos por BTS y su equipo, las quejas de los fans llegaron a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), quien anunció una multa por más de 5 millones de pesos para Ticketmaster y un exhorto a las revendedoras Viagogo, StubHub y Hellotickets.
El escurridizo modus operandi
EL CEO analizó investigaciones, juicios civiles y acusaciones contra estas compañías en diez países, y encontró que dependiendo de cada lugar, operan de forma distinta, incluso para mantenerse en zonas grises, pues en muchos gobiernos, aún no tienen un marco legal para regularlas.
Por ejemplo, en algunos países Ticketmaster ofrece “precios con todo incluido”, porque así lo establece la ley, pero para el concierto de BTS en México la boletera sí emitió tarifas extras a los consumidores que lograron conseguir un boleto.
Por su parte, plataformas de reventa como Viagogo, StubHub y Hellotickets tienen un complejo esquema empresarial, con sociedades en paraísos fiscales, y siendo financiadas con fondos privados, lo que hace casi imposible saber quiénes son sus inversionistas.
Todos esos esquemas han provocado que sean compañías “escurridizas” para las autoridades de al menos una decena de países, como Alemania, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, México, entre otros.
Pero en México la Profeco necesita ser fortalecida para hacer frente a las prácticas de Ticketmaster, de acuerdo con Fiorentina García Miramón, directora ejecutiva de Tec-Check Organización de Consumidores A.C, quien propone realizar una investigación antimonopolio contra la empresa de manera interinstitucional; eso, explica, ayudaría a fortalecer las capacidades de la autoridad.
Empresas revendedoras y sus tectáculos empresariales
En México, decenas de fans de BTS relataron que menos de dos horas después de la preventa, los boletos ya estaban en plataformas de reventa como StubHub o Viagogo, donde las entradas se siguen ofertando hasta en 33,000 pesos, en zonas donde costaban 3,000.
StubHub es una empresa de Digital Fuel Capital, de origen estadounidense. En 2021, esta matriz creó StubHub International, donde fusionó tanto a StubHub como a Viagogo, mediante una estructuración que originó un corporativo independiente —debido a restricciones de autoridades por prácticas monopólicas—, con empresas en Reino Unido, Alemania, Francia y España.
EL CEO detectó que estas plataformas han creado decenas empresas offshore por diversos países en todo el mundo, algunas sirven para tramitar algún permiso o registrar alguna marca, y finalmente desaparecen.
StubHub enfrenta procesos legales en al menos tres países por prácticas abusivas en contra de los consumidores, según las autoridades de competencia. La Profeco la exhortó —a partir del caso BTS—, aunque no queda claro cómo podría frenar su operación en México.
El largo historial de Viagogo
Eric Baker, fundador de StubHub y Viagogo, ha contado en entrevistas que su idea con los sitios de reventa de entradas era para que los fans que tuvieran entradas de sobra pudieran ofrecerlas a otras personas que desean asistir al evento. Hoy en día, son los sitios más señalados por los fans de fraudulentos, y en este caso por las armys.
Viagogo enfrenta procesos en el presente y en el pasado por parte de autoridades equivalentes a la Profeco en más de seis países. Las autoridades de mercado y competencia económica —y en el caso de Estados Unidos, tres ciudadanos—, señalan a la empresa de publicidad engañosa, prácticas comerciales desleales e infracciones a la ley, como las siguientes:
- Que era un vendedor “oficial”, cuando no lo era
- Que las entradas eran limitadas o estaban a punto de agotarse
- Que a los consumidores se les “garantizaba” recibir entradas válidas para su evento (y al momento de entrar al evento eso no sucedió)
- Sobre el precio de las entradas, cuando sus precios “de cabecera” eran inalcanzables debido a la adición del GST y varias tasas.
En Reino Unido, el historial de esta empresa lleva más de una década; actualmente, la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA por sus siglas en inglés) abrió una investigación contra Viagogo —junto a Stubhub— en noviembre del año pasado por las mismas razones. En Australia, el Tribunal Federal ordenó a esta revendedora pagar una multa de 7 millones de dólares por violar la ley, pero a la fecha no hay evidencia de que lo haya hecho.
Varios organismos de aquellos países señalaron que esta empresa era la que más acumulaba quejas y que por eso decidieron abrir procedimientos para detenerla.
Demanda de boletos en México
México es un mercado líder en conciertos, de acuerdo con el último informe de Live Nation, empresa matriz de Ticketmaster y dueña de tres cuartas partes de Ocesa. La compañía reportó que la mayor parte del crecimiento de sus ingresos en el último año provino de los mercados internacionales, “liderados por México y el Reino Unido.”
Pero BTS superó las expectativas en el país, según dijo Ticketmaster. Más de 1.1 millones de personas se formaron en la fila virtual en las ventas y casi el doble de usuarios ingresaron a la plataforma en busca de boletos.
“La demanda de boletos se ve más visible ahora porque todas las personas consumidoras nos trasladamos a los canales digitales a partir de la pandemia” explica la Directora Ejecutiva de Tec-Check.
La denuncia impulsada desde Tec-Check que propone que la Secretaría de Economía realice una investigación interinstitucional con la Profeco y la Comisión Nacional Antimonopolio es importante, señala García Miramón, porque si las prácticas de Ticketmaster en México están afectando al mercado, afectan a las personas consumidoras.
La organización de army
Al día de hoy, las fans siguen apoyándose unas a las otras a resistirse a adquirir boletos en reventa, a pesar de la incertidumbre que les genera no tener un boleto. Buscan, dicen, que se cancelen los boletos a los revendedores para poder adquirirlos “de manera justa y legal”. Y esa esperanza sigue ahí, en las publicaciones en sus redes sociales y los proyectos que han hecho para emprender acciones legales en colectivo.
“Los esfuerzos de las ‘army’ para exigir, establecen un precedente para que haya un cambio en la manera en que operan las boleteras” opina Brythany.
Las y los fans de grupos de k-pop, y en particular de BTS, se han caracterizado por la organización de dinámicas para hacer sentir bienvenidos a los artistas en sus países, pero se extienden a la donación de causas sociales y la difusión de mensajes de aceptación e igualdad. Las letras de BTS hablan, en gran medida, de los problemas a los que se enfrentan las y los jóvenes, y eso, repiten millones de fans, ha hecho que se sientan acompañadas en momentos de cambio.
“Siempre puedes encontrar a las ‘army’ organizándose en nombre de BTS”, dice Brythany “porque el mensaje de los chicos (BTS) siempre ha sido de horizontalidad con el mundo, con las personas que nos rodean”.
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