General Motors reduce plantilla y operación en Ramos Arizpe tras baja en producción de autos eléctricos
General Motors de México (GM) confirmó que llevará a cabo una reestructuración laboral en su planta de Ramos Arizpe, Coahuila, derivada de cambios en su estrategia productiva relacionada con vehículos eléctricos y las condiciones actuales del mercado.
La compañía detalló en un comunicado que la fábrica operará bajo un solo turno, decisión enfocada en adecuar su capacidad instalada a una demanda menor por parte de los clientes internacionales.
Este ajuste operativo impactó directamente en la plantilla, al concretarse la salida de personal sindicalizado y administrativo, todo esto como parte de un proceso que busca mantener la viabilidad industrial del complejo.
Autoridades estatales señalaron que, en una primera notificación, la empresa informó la liquidación de alrededor de 900 trabajadores, cifra que posteriormente aumentó a cerca de 1,900 empleados.
General Motors precisó que todas las personas afectadas recibirán sus pagos conforme a lo estipulado en la Ley Federal del Trabajo, incluyendo prestaciones y compensaciones correspondientes.
Este aspecto contrasta con lo anunciado el pasado miércoles, cuando la automotriz anunció una inversión de 1,000 millones de dólares (mdd) durante los próximos dos años, destinados a sus operaciones locales de manufactura.

Ajustes para mantener la planta General Motors
La armadora subrayó que la decisión responde a criterios de eficiencia, indispensables para conservar la competitividad de la planta frente a un entorno automotriz cada vez más exigente.
Realizaremos la transición de su operación a un turno para alinear la producción de vehículos eléctricos con una menor demanda de los clientes. Agradecemos la contribución que nuestros empleados han hecho a GM
señaló la empresa automotriz.
Sin embargo, el Gobierno de Coahuila reconoció que la medida ocurre en un contexto global complejo, marcado por ajustes en cadenas de suministro y la transición tecnológica del sector automotor.
Ante el impacto laboral, la administración estatal activó un programa de “enroque de empleos”, con el objetivo de vincular a los trabajadores cesados con vacantes regionales disponibles.
La Secretaría del Trabajo local informó que prepara una feria del empleo en la región sureste, donde participarán empresas, sindicatos y municipios para ampliar opciones de contratación.
Además, se prevé integrar bolsas de trabajo y esquemas de capacitación, orientados a la reconversión de habilidades laborales ante las nuevas demandas industriales y tecnológicas.
Con información de El Norte
Te puede interesar:






