Súper computadora ‘Coatlicue’: ¿por qué se llama así el mega proyecto de la 4T?
La Súper computadora ‘Coatlicue’, el nuevo proyecto tecnológico del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca convertirse en la más poderosa de América Latina.
Comenzará a construirse en 2025 con una inversión de 6,000 millones de pesos. Una de las particularidades es el nombre con el cual se dio a conocer.
El significado detrás de ‘Coatlicue’
‘Coatlicue’, nombre de la nueva supercomputadora del gobierno de Claudia Sheinbaum, proviene de la mitología mexica y significa “la de la falda de serpientes”, un símbolo de poder y creación. Ella es madre de dioses como Huitzilopochtli y Coyolxauhqui.
En la cosmovisión prehispánica, ‘Coatlicue’ representa a la madre de los dioses y encarna la dualidad entre vida y muerte. Su figura combina fuerza, fertilidad y un papel central en el origen del universo.
Elegir este nombre para la supercomputadora busca resaltar raíces culturales y conectar un proyecto tecnológico de alto impacto con la grandeza histórica de México, integrando tradición y futuro en una misma narrativa de innovación.

La más poderosa de la región
‘Coatlicue’ tendrá una capacidad de 314,000 billones de operaciones por segundo, con aproximadamente 15,000 GPUs distribuidas en 200 gabinetes.
Será siete veces más poderosa que ‘Pegaso’, actualmente la supercomputadora más grande de América Latina, consolidando el liderazgo tecnológico mexicano.
El proyecto permitirá resolver problemas públicos complejos. Procesará imágenes para exploración de gas y petróleo, realizará predicciones climatológicas y planificará desastres naturales.
También optimizará el consumo de energía, mejorará la planeación de siembras y procesará datos aduanales para prevenir corrupción y evasión fiscal.
Construcción y operación nacional
La construcción tomará 24 meses y su ubicación se definirá en enero de 2026 considerando recursos hídricos, acceso a energía, sismicidad y conectividad.
Será operada por científicos, investigadores y estudiantes mexicanos capacitados en el Centro de Supercómputo de Barcelona, fortaleciendo las capacidades tecnológicas nacionales.
Además de esto, el equipo se vinculará con el Clúster Nacional de Supercómputo, conformado por universidades que actualmente tienen 9.45 PFlops de capacidad.
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