El acuerdo entre el gobierno federal y empresarios para topar el precio del litro de la gasolina magna dio sus primeros resultados, con una caída en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del combustible en la primera quincena de marzo.
En las dos primeras semanas del tercer mes del año, la inflación de la gasolina de bajo octanaje mostró una caída de 1.23% quincenal, su descenso más pronunciado desde la segunda quincena de noviembre del 2022, que fue de 1.56%, de acuerdo con datos del INEGI.
La medida para fijar en 24 pesos el litro de la gasolina entró en vigor el lunes 3 de marzo, y tendrá una vigencia de seis meses, con el objetivo de controlar los precios del combustible, para que se traslade hacia otros bienes y servicios.
Hasta el 21 de marzo, cerca del 75% de las gasolineras tenía un precio por debajo de los 24 pesos por litro, donde Hidrosina cumple con el 100% de sus estaciones; G500 y Rendichicas, con el 96.6%, y las franquicias de Pemex, 86.7%.
La analista de economía, Irasema Dagnini, subrayó que al tratarse de un acuerdo voluntario, permite ajustar los precios de la gasolina magna y también buscar tener ganancias, pues el 50% de la venta de un litro de gasolina se basa en el precio internacional del petróleo; entre el 35 y 40% a impuestos, y cerca del 10% incluye la cadena de suministro para los gasolineros.
Distorsión y posible rebote de la gasolina
Aunque en primera instancia el congelar los precios del combustible evita presiones sobre la inflación, una vez que concluya se podría dar un rebote en sus precios, además de que este tipo de medidas de tope de precios generan distorsiones en el mercado.
El tope de precios genera una distorsión en el mercado. Para los gasolineros que aceptaron el acuerdo, no existen incentivos, lo cual tiene una repercusión directa en el consumidor
dijo a EL CEO, Dagnini.
Por su parte, el economista en jefe para Rankia Latam, Humberto Calzada, dijo que es evidente que dio resultado el tope a los precios, y que la medida ayudó a contener ciertas presiones, pero todo dependerá del contexto de cuando vaya a concluir el acuerdo.
Cuando concluya este acuerdo y si observamos volatilidad en los precios internacionales del petróleo, que tienen una correlación con la gasolina, podrían dispararse los precios. En ese sentido creemos que puede ver puede haber un efecto en el que se disparen los precios después del acuerdo
precisó el especialista.
En su comparación anual, la inflación de la gasolina de bajo octanaje fue de 3.78% anual en la primera quincena de marzo, su lectura más baja desde la primera quincena de febrero del año pasado.
Medida con poco impacto en hogares
La evolución de los precios de la gasolina son un termómetro para visualizar cómo será el comportamiento de los precios de la economía mexicana; sin embargo, la medida puede tener un poco impacto entre los hogares.
Tampoco se puede reflejar en un mayor consumo en otros productos necesarios, como la carne, el huevo o la leche. O sea, realmente el impacto no es significativo para la economía. Lo que se busca es dar estabilidad, nada más, y finalmente el impacto va a ser menor
indicó Dagnini.
Ante ello, Calzada Díaz estimó que algunas estaciones pueden reducir los precios a fin de ganar participación de mercado.
En ese sentido podría ser que algunos gasolineros por ganar mercado puedan bajar a 23.70 pesos por litro y esté fluctuando en esos márgenes
abundó el especialista.
Será en septiembre cuando concluya este acuerdo, con la posibilidad de que se extienda, pero todo dependerá de cómo esté el mercado internacional. También, las estaciones estarán bajo observación de la Profeco y en cualquier momento tener una lona con la leyenda: “No cargues aquí, se vuelan la barda con los precios”.
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